¿Farré tenía los cuchillos listos?

La hipótesis con la que trabaja la fiscal del caso del crimen del country de Pilar.

FEMICIDIO/ CRIMEN DEL COUNTRY

La fiscal Carolina Carballido Catalayud, quien investiga el femicidio en el country de Pilar Martindale, considera que Fernando Farré planeó el asesinato de la madre de sus tres hijos, Claudia Schaefer.

Ayer se realizó una inspección ocular en la casa del country de Pilar donde se cometió el crimen y el lunes declaró el abogado que la víctima había contratado para el divorcio, quien estaba en la casa cuando Farré cometió el homicidio (también estaba la abogada del victimario y su madre).

Fuentes judiciales informaron sobre varios puntos que refuerzan la hipótesis de un femicidio planificado:

* No hubo una discusión previa, una pelea espontánea de la pareja que haya desatado la emoción violenta. “Nada indica que haya habido un estado de emoción violenta como quieren instalar desde la defensa. Por lo que vienen declarando los testigos, no hubo discusión previa, no hubo detonante”.

* Confirmaron que Farré cerró con llave el vestidor antes del ataque. “Creemos que Farré tenía todo planeado. Sabía que ese viernes iba a cometer el crimen y se preparó para eso”.

* El tiempo que tardó Farré en asesinar a Claudia. El crimen se cometió ocho minutos después de la llegada de Schaefer al country.

De este modo y con esta información, la estrategia de alegar que el asesinato por parte del empresario fue por “emoción violenta” se torna más complicada.

Un testigo declaró que Farré “no estaba alterado” y atacó a Schaefer a los 8 minutos de haber ingresado a la vivienda del country Martindale. Tenía los cuchillos encima, en su vestidor, preparados para el ataque. Ésa es la hipótesis sobre la que trabajará la fiscal.

Por estas horas, la fiscal intenta establecer qué hizo Farré desde que él llegó a la casa hasta que llegó Claudia a la propiedad. Tras la inspección ocular realizada por los investigadores varios datos quedaron expuestos y complicaría la estrategia de la defensa del empresario.

Según el expediente, la entrada por parte de Schaefer a la vivienda del country Martindale fue a las 11.15 horas, mientras que a las 11.23 el empresario comenzó el ataque a su expareja.

La abogada de Schaefer, testigo del hecho, declaró que en ningún momento hubo rasgos por parte del atacante que indicaran emoción violenta y que no existió discusión alguna.

“El atacante fue amable, no existía ningún dato que marque un estado de alteración. Farré fue por su cuenta con su mamá y abogada, luego llegó Schaefer y la recibieron con total tranquilidad”, dice el expediente.

En medio de la charla entre los abogados de ambas partes, y en aproximadamente 30 segundos, ambos defensores se dieron cuenta que Farré y la víctima habían quedado con la puerta del vestidor cerrada, en lo que luego sería el asesinato.

Luego de la inspección ocular, el abogado de Farré, Gustavo Álvarez, puso en duda si seguirá en la defensa de Farré: “Me voy ya al penal quiero una charla intensa con él y de ahí veré qué hago con la defensa”.

Agencias


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