Fe seca

Mar del Plata

Sumisos y obedientes a la espera del paraíso prometido… Vaya cuento argentinos, ese que se olvida de todo lo que nos costó el recuperar la palabra y el coraje de expresarla; ese que no podemos permitir vuelva a acallar a nuestra gente bajo la excusa de un “no lo digas hoy”.


Alguna “fe seca” (o ciega) podrá apuntalar a una que otra débil vida, pero en una sociedad es disparadora de la peor catástrofe: el descreimiento y la negación de lo real.
Quiero suponer que cual artesana arrepentida de la criatura informe que ha creado, la diputada Elisa Carrió pronunció un : “ Hay que callarse y dejar de quejarse porque estamos haciendo una nueva Argentina” a la espera de la reacción de la gente.


Porque si eso es lo que realmente ella cree y esta anacrónica subordinación y negación de derechos civiles es base de esa nueva Argentina que se está fraguando (muy lejana a la elegida por voto popular en el 2015 y al concepto de República tan manoseado) es hora de alzar todas las voces para que semejante aberración jamás cuaje.

Karina Zerillo Cazzaro
DNI 21.653.863


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