Febriles discusiones para un acuerdo comercial con Brasil

Las negociaciones deberían tener algún resultado antes de la cumbre Kirchner-Lula, el martes próximo.

RIO DE JANEIRO.- Los negociadores comerciales argentinos y brasileños compartieron ayer aquí una febril jornada de discusiones para destrabar los límites que pretende aplicar el gobierno a las importaciones desde Brasil, y que los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula Da Silva acordaron formalizar el martes próximo.

La delegación argentina que viajó el jueves encabezada por el secretario de Industria, Miguel Peirano, inició a media mañana de ayer una maratónica seguidilla de reuniones en la sede carioca de la Secretaría de Desarrollo, que se extendieron hasta pasadas las 21.

La misión estuvo integrada además por la subsecretaria de Política y Gestión Comercial, Leila Nazer, y el director del Mercosur de la Cancillería, Pablo Grinspun, aunque a último momento se sumó el embajador Juan Pablo Lohlé.

Según explicaron fuentes oficiales, todavía quedaban por definir varios aspectos clave del funcionamiento de la Cláusula de Adaptación Competitiva, que propuso a fines de 2003 el ex ministro Roberto Lavagna y que recién dos meses atrás pasó el filtro político de Brasilia.

De aplicarse, la CAC permitiría frenar las exportaciones de uno de los países cuando se compruebe que perjudican a la industria del otro, por un período aún a determinar y luego de un proceso de decisión todavía indefinido.

Precisamente ésos son los dos principales ítems que seguían dividiendo a los negociadores argentinos y brasileños: cuánto durarán las salvaguardas que se apliquen sobre los productos sensibles y quién estará a cargo de determinar la existencia de un daño a la industria de uno de los socios.

Una calificada fuente oficial dijo ayer a Télam que "tal vez haga falta extender un poco el calendario de reuniones" después del martes, luego de que en el último encuentro en Buenos Aires las partes se limitaran a pasar por escrito lo discutido en las últimas sesiones.

Del lado argentino aseguran que no consentirán la aplicación de un instrumento que sirva sólo para cumplir con las formalidades, y que prefieren afrontar el traspié político que significará no cumplir con los plazos estipulados antes que dejar desprotegidos a los sectores más golpeados por la "invasión" brasileña.

Pero otro funcionario que sigue de cerca las tratativas opinó ante esta agencia que "algún anuncio habrá que hacer para que no queden en off-side los presidentes con sus discursos de la semana pasada". (Télam)


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