Ficha personal
Hijo de padres divorciados de religión mormona y clase trabajadora en Ontario, Canadá, Ryan Gosling empezó a actuar a los ocho años y ahora, con 32, tiene más de dos décadas de experiencia. Fue parte del Club de Mickey Mouse junto con otros artistas que alcanzaron la fama, como Justin Timberlake, Britney Spears y Christina Aguilera. Y desempeñar papeles secundarios a los de ellos lo condicionó, dice, a considerarse un jugador de equipo y un actor de carácter.
Gosling saltó a la fama en el 2001 con “The Believer”, en la que interpretó a un adolescente neonazi. Su popularidad alcanzó otro nivel con “The Notebook”, la cinta romántica del 2004 con Rachel McAdams y que hizo de él un auténtico rompecorazones.
“Al estar en una película como ésa cambia la percepción que la gente tiene de ti –dice–, pero eso no hace que sea real”.
Desde entonces ha evitado ampliamente el camino convencional al estrellato. Ha trabajado en cintas independientes naturalistas como “Half Nelson” (por la que fue nominado a un Oscar como un profesor obstinado pero decente en un barrio pobre) y la excéntrica comedia “Lars and the Real Girl” (en la que dio vida a un loco introvertido que anda con una muñeca de tamaño real a la que llama su novia).
Se mantuvo atípicamente activo en el 2011, con tres papeles variados: secretario de prensa idealista en “Secreto de Estado”, de George Clooney; mujeriego afable en “Crazy, Stupid, Love” y chofer de escapadas callado y capaz en “Drive”.
Gosling es copropietario de Tagine, un restaurante marroquí en Beverly Hills, California. “Superviso los menús. Soy un gourmet”.
Además, en el 2007 grabó un disco, “Put Me In the Car”, disponible para descargas en internet. Ese mismo año, él y su amigo Zach Shields formaron la banda indie rock Dead Man’s Bones y en octubre del 2009 grabaron su primer y elogiado disco.