Fracasó el «impuestazo» a productos tecnológicos
El boicot de las bancadas opositoras impidió el quórum para que el Senado tratara la norma que beneficia los productos de Tierra del Fuego frente a los importados.
BUENOS AIRES (DyN).- La sesión del Senado convocada para tratar el impuesto a los productos electrónicos destinado a favorecer la producción en Tierra del Fuego fue levantada ayer a pedido del bloque del jefe del oficialismo, Miguel Ángel Pichetto, ante la imposibilidad del oficialismo de conseguir quórum para iniciar el debate.
La oposición de radicales y justicialistas disidentes condicionó su presencia en el recinto a que la bancada oficial sentara a los 37 miembros que conforman la mayoría del cuerpo, pero la ausencia de cuatro legisladores kirchneristas por problemas de salud, según explicó Pichetto, impidió comenzar la sesión.
Sin embargo, en el máximo número que logró el oficialismo fue de 32 legisladores, de los cuales 29 fueron kirchneristas, dos fueguinos (María Díaz y José Martínez) y uno neuquino (Horacio Lores), mientras los opositores aguardaban en los alrededores del recinto en espera de que el bloque oficial realizara todo el esfuerzo. Estuvieron ausentes por razones de salud el presidente provisional del senado, José Pampuro, Roberto Urquía, Isabel Viudez (Corrientes) y Élida Vigo (Misiones), a ellos se sumaron Ramón Saadi (en el Palacio, pero no bajó al recinto), Adriana Bortolozzi, Fabián Ríos, de campaña, y Julio Miranda.
El jefe oficialista pidió la postergación del debate para el jueves 10 de setiembre, un día después que concurra al Senado el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, a realizar el primer informe al Congreso. Fuentes de la oposición celebraron la exhibición de fuerza que pudieron hacer frente al oficialismo, pese a que negaron que se hubiera producido una coordinación expresa entre las bancadas para generar el hecho político de obligar al oficialismo a conseguir la mayoría propia. El proyecto tenía un sentido político más allá de sancionar una norma económica, ya que con ella el kirchnerismo esperaba transformar en respaldo permanente el apoyo de los senadores ex ARI fueguinos, que ya votaron junto al oficialismo en el adelanto de las elecciones, las facultades delegadas y los superpoderes.