Fue un cabeza a cabeza

Por Redacción

ANáLISIS

ARNALDO PAGANETTI Agencia Buenos Aires

El reñido resultado electoral de anoche en Santa Fe, uno de los tres distritos grandes (los otros son Capital y Córdoba), permite sacar algunas conclusiones parciales: 1) La ratificación con susto del Frente Progresista para seguir gobernando a través de Antonio Bonfatti, delfín del también médico Hermes Binner, quien a partir de ahora tratará de catapultarse a la escena nacional con un modelo de gestión propio (uñas cortas, manos limpias), tratando de vencer un duro escollo: el desconocimiento de su figura. 2) La irrupción espectacular de Miguel del Sel, pícaramente montado en declaraciones del parco Carlos Reutemann en las que “Lole” denostó al kirchnerismo como fuerza enemiga del sector agroindustrial. El artista estrella de los “Midachi”, con sustento en la franja más humilde de la población y en la estructura del PRO y el peronismo disidente, escaló al segundo lugar para regodeo de Mauricio Macri (quien el domingo próximo va a liquidar su pleito con el K Daniel Filmus) y Duhalde, otro de los que está empeñado en desplazar a Cristina Fernández. 3) La caída en tobogán de Agustín Rossi, cara visible de la pelea de la administración nacional contra el campo, en el tempestuoso invierno de 2008. Muchos de sus compañeros rompieron un acuerdo previo (lo mismo hicieron radicales dentro del FPCyS) y a la hora de decidir en el cuarto oscuro, escogieron la boleta del cómico. 4) Siguen los vientos localizados contrarios a Cristina, aunque se mantiene la incógnita sobre la compulsa que determinará quien ejercerá el poder en la Argentina entre 2011 y 2015. Decisivos serán los guarismos que se obtengan en la provincia de Buenos Aires, que concentra el 38 por ciento del padrón de todo el país. Hasta altas horas de anoche, reinaba el silencio y el espíritu derrotista en el búnker del peronismo que responde a la Casa Rosada. Finalmente, Rossi reconoció con hidalguía el traspié y felicitó a los triunfadores. En las ciudadelas de Bonfatti y del Sel, en cambio, reinaba la euforia y la expectativa por el final cabeza a cabeza.


Exit mobile version