Fuego cruzado después del escándalo

El polémico arbitraje de Ceballos en Córdoba desató un capítulo más de la lucha entre Segura y Tinelli por la AFA.

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“El error más grande de mi carrera”, confesó el árbitro sobre la sanción del penal. Mientras, Tinelli y Segura hacen la guerra fría.

Fútbol de afa

El muy flojo nivel del arbitraje local, expuesto a los ojos del mundo en la escandalosa final de la Copa Argentina, es una bomba que le explotó en las manos al presidente de la AFA, Luis Segura, a menos de un mes de las elecciones en esa entidad, y que el conductor televisivo Marcelo Tinelli quiere capitalizar. Las cuestionadas actuaciones de Diego Ceballos y del asistente Marcelo Aumente, que perjudicaron a Rosario Central en la derrota frente a Boca en Córdoba, dispararon un debate que no estaba en la agenda sobre el nivel de los árbitros y los métodos que tiene la AFA para su designación y evaluación. Rápido de reflejos, Tinelli compartió con sus casi siete millones de seguidores en la red social Twitter la necesidad de “una nueva AFA” y Segura, ni lerdo ni perezoso, suspendió “por tiempo indeterminado” a Ceballos y a Aumente, y adelantó que pondrá en revisión el método para designar árbitros y también la forma de evaluarlos. La medida no solo pone en duda la continuidad de la carrera de ambos jueces, sino también la estabilidad de Miguel Scime como Director de Formación Arbitral y el cuestionado sistema de designaciones. En la recta final de la pelea por conducir la AFA, los arbitrajes serán acaso uno de los temas que podrían inclinar la balanza en favor de alguno de los candidatos. La dirigencia de Rosario Central, que hasta ahora había evitado apoyar públicamente a alguno de los candidatos, sostuvo que lo ocurrido en el Mario Alberto Kempes debe ser “un punto de inflexión”. Tinelli apuesta por usar la escandalosa final en Córdoba y el perjuicio a Central como una síntesis de lo que ya no puede permitirse en el fútbol argentino, mientras que Segura intenta mostrarse resolutivo y firme para dar cuenta de que lo que ocurrió no pasará inadvertido. En sus primeras declaraciones después del encuentro, Segura apuntó contra quienes “se rasgan las vestiduras sobre una nueva AFA” pero “también piden” árbitros para los encuentros de sus equipos, en un mensaje que pareció tener como claro destinatario a Tinelli. La final en Córdoba sacudió inesperadamente el avispero y tanto Segura como Tinelli juegan sus cartas. Será acaso el último round, el más importante, en la pelea que sostienen hace tiempo y en la que está en juego el sillón que durante 35 años ocupó Julio Grondona. La interna de los árbitros Segura viajó en el mismo avión que Ceballos desde Córdoba a Buenos Aires. El dirigente tuvo un discurso en el que lamentó los errores “influyentes” en el resultado sin que se evidenciaran las decisiones radicales que se anunciarían posteriormente. Ceballos, que soportó sin chistar una acusación de una mujer (“Sos una vergüenza”, le espetó) mientras esperaba el equipaje en el aeroparque metropolitano, asumió luego ante los periodistas que el penal que le dio a Boca fue “el error más grande” de su carrera. Boca ganó 2-0 con un gol de penal que no fue y otro en off side. “Simplemente lo que puedo decir es que soy un ser humano y me equivoqué en el penal”, dijo Ceballos con humildad y confió que no había podido dormir en toda la noche. Daba por seguro que iba a dirigir hoy Lanús-Sarmiento, aunque a esa hora de la mañana de ayer Guillermo Marconi, titular del SADRA, el otro gremio al que pertenece el referí afectado, anunciaba que lo bajaban de ese partido. Cada uno jugó su apuesta en las distintas internas, entre ellos los gremios de árbitros. Marconi dijo que el reemplazante de Ceballos iba a ser Mariano González, de su gremio. Fuentes allegadas a la AFA aseguraron que se optó por elegir un referí de ese gremio para evitar que se interprete que uno del SADRA reemplazaba a afiliado en desgracia de las tres A. Entonces AFA anunció que Patricio Loustau iba a dirigir el partido en cancha de Lanús. Mientras Tinelli jugaba con un logo por una “nueva AFA” en su cuenta de Twitter, Segura sentía el golpe de duras afirmaciones del vicepresidente de Rosario Central, Luciano Cerfatti pedía volver a jugar el partido. O del otro vice Canaya Ricardo Carloni quien agitaba la ironía de armar una “liga independiente” si desde la AFA se intentaba repartir los títulos entre Boca y River. Cada voto está sobrevaluado ante la inminencia de la asamblea del 3 de diciembre y evidentemente el apoyo rosarino se le estaba escurriendo a Segura entre sus manos. Entonces el titular afista bajó el martillo con la sentencia: Ceballos y Aumente suspendidos.

Télam


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