Fútbol: Cruz del Sur y Puerto Moreno, en modo cuarentena

La incerteza sobre cuándo y cómo volverán a jugar pone a prueba la constancia de los planteles de Cruz del Sur y Puerto Moreno, que a pesar de todo no se dejan estar y mantienen en cada caso la rutina de trabajos físicos para estar a disposición de los respectivos cuerpos técnicos cuando quede atrás la cuarentena.

El preparador físico de Puerto Moreno, Cristian Juárez, dijo que mantiene contacto permanente con los jugadores, realizan videoconferencias y les pasa rutinas de ejercicios que deben cumplir tres veces por semana.

La misma función en Cruz del Sur está a cargo de Fernando Belardinelli, quien se ocupa también del seguimiento de los jugadores de primera, con el propósito de que realicen sesiones diarias de trabajo físico, aunque a algunos les cuesta cumplir, por falta de espacio en sus viviendas o de materiales indispensables. “No todos tienen una mancuerna o una barra” para trabajar con sobrecargas, explicó.

Juárez admitió que la experiencia acumulada como “profe” de un plantel de alta competencia en este caso ayuda poco, “porque ésto es distinto a todo”. Dijo que cuando empezó la cuarentena estaban en un momento óptimo desde lo físico y también en lo futbolístico y esa condición “inevitablemente se pierde” en poco tiempo.

Al principio todos pensaron que el encierro obligado iba un par de semanas, pero las sucesivas prórrogas complicaron todo. Hoy nadie sabe cuándo volverá la actividad en el fútbol de AFA y menos en el Torneo Regional Amateur, donde compiten los dos clubes barilochenses de mejor presente.

Belardinelli dijo que el trabajo está orientado a mantener la potencia y la fuerza, porque no hay otra posibilidad con las limitaciones que los jugadores tienen en sus viviendas. “La velocidad es lo primero que se pierde pero también lo que más rápido se recupera, es algo innato”, explicó.

Tanto como el estado físico general de sus jugadores, al profe de Cruz del Sur le preocupa que mantengan el peso y se los recalca en cada intercambio. Dijo que si a la hora de regresar alguno tiene cuatro o cinco kilos de más “se va a dificultar todo”. Pero asegurarse de que sigan una alimentación adecuada no es nada sencillo.

Belardinelli trabaja también en el municipio y se asesoró con el equipo de nutricionistas para aportar a los jugadores recomendaciones en ese tema. “Pero cuando empezás a ver los menúes con mucho pescado, cereales, y otros productos que no están al alcance de todos, aflojás un poco -reconoció-. Comer bien cuesta caro”.

Juárez reconoció que la continuidad se relajó un poco y que del plantel completo de Puerto Moreno sólo un 70% siguen enganchados con el trabajo de mantenimiento físico. Cada sesión empieza con una entrada en calor con soga, y luego un circuito de ejercicios variados de coordinación, para trabajar distintos grupos musculares, con esfuerzos intensos y recuperaciones cortas. La duración total varía entre 60 y 90 minutos.

En Cruz del Sur la idea es similar. Los trabajos son algo más cortos pero con frecuencia diaria. El diseño del circuito apunta a fortalecer zona media y tren inferior, con ayuda de sillas, escalones y cualquier otro elemento que los jugadores tengan a mano.

Para volver a la acción, un mes como mínimo

Los dos preparadores físicos reconocieron que con la voluntad no alcanza y la pérdida de aptitud física es inevitable. Una vez que la cuarentena se relaje y puedan volver a entrenar necesitarán entre 30 y 45 dias de pretemporada. Ésto sin contar con la puesta a punto futbolística, un aspecto clave porque los jugadores llevan más de un mes sin tocar la pelota. Una abstinencia por lo que nunca pasaron, ni siquiera en vacaciones.

Juárez dijo que ya tiene todo previsto para ese momento y diseñó un trabajo conjunto en la cancha de Puerto pero con subgrupos chicos, que se irían rotando, y con un detallado protocolo de distanciamiento y limpieza. Imaginó incluso un recipiente de agua con lavandina para limpiar pelotas, conos y otros elementos. A su entender la pretemporada para recuperar lo perdido llevaría “entre 40 y 45 días”.

Belardinelli consideró que en 30 días de pretemporada los jugadores estarían en condición de competir. Sabe que cuando los evalúe en el primer entrenamiento colectivo “los test van a dar mal, seguramente van a terminar el trabajo pero con más pulsaciones”, un indicador (este último) de que la base aeróbica se perdió y llevará un tiempo recuperarla.

Otra cosa que preocupa a los dos entrenadores es el aspecto mental. Aun con la esperanza intacta de volver a jugar, hay deportistas que caen en el desánimo y la propia situación económica y familiar de cada uno juega mucho. Otro aspecto en el que ya trabajan desde hoy y al que deberán prestar especial atención.

Corte inoportuno

Cuando el torneo quedó suspendido Puerto Moreno pasaba, quizá, por el mejor momento de su historia deportiva. Acababa de superar la primera ronda del Regional Amateur, tras eliminar a Deportivo Roca y Alianza de Cutral Co. Y en la segunda ronda arrancó del mejor modo: el domingo 15 de marzo derrotó a Cruz del Sur (el otro clasificado) por 2 a 1 y quedó como líder de la zona, que comparten ambos con la CAI de Comodoro Rivadavia y Defensores de Rawson. Días después el país entero ingresó en cuarentena y el fútbol quedó suspendido.

La última información indica que el torneo se reanudaría en primavera.


La incerteza sobre cuándo y cómo volverán a jugar pone a prueba la constancia de los planteles de Cruz del Sur y Puerto Moreno, que a pesar de todo no se dejan estar y mantienen en cada caso la rutina de trabajos físicos para estar a disposición de los respectivos cuerpos técnicos cuando quede atrás la cuarentena.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora