Gallego encontró la fórmula para un «nuevo» Ríver

Arriesgará menos al sacar del equipo a Angel y dejar sólo un trío de "fantásticos" para así apuntar también al Apertura.

Por Redacción

BUENOS AIRES (DyN) – Américo Rubén Gallego expresó ayer que Ríver «ya arriesgó demasiado» al incluir a Juan Pablo Angel, Pablo Aimar, Ariel Ortega y Javier Saviola entre los titulares, por lo cual dedujo que su equipo «funciona mejor con un 4-3-1-2» y, si consigue ganar la próxima fecha, «aún tiene posibilidades» de consagrarse campeón en el Apertura.

Según explicó Gallego, con este esquema táctico Ríver logra mayor agresividad porque «Ortega puede jugar un poco más retrasado y más llegada por los costados, ya sea con Aimar, con Coudet o con Zapata, más Saviola rotando por todo el frente de ataque».

«Al próximo rival en la Copa Mercosur, Vasco da Gama, le vamos a jugar así. Es un buen equipo, con grandes jugadores como Romario y los dos Juninho. Nosotros preferíamos a Rosario Central, porque ya lo conocemos, pero vamos a sacar una buena ventaja de local para ir tranquilos a Brasil», anticipó.

Para Gallego, «Ríver tiene posibilidades en la Mercosur y en el Apertura». Y desafiante, el entrenador «millonario» le atribuyó gran importancia a lo que ocurra mañana no descartando «que Independiente le gane a Boca y nosotros a Newell»s».

De concretarse su pálpito, Ríver se ubicará a sólo cinco puntos de Boca, con la salvedad de que los de Gallego tienen un partido menos, con lo cual podrían situarse a tan sólo dos unidades de los dirigidos por Carlos Bianchi.

«Estoy muy contento porque Ríver es el único equipo argentino que sigue en carrera en la Mercosur y, además, porque remontamos tres veces un resultado en contra, con algunos que anduvieron muy bien, como Ortega», destacó el «Tolo», a la vez que también adelantó que ordenará una inflexible depuración en el plantel a su cargo, a raíz de los 39 futbolistas que lo componen.

Más allá de apuntar las virtudes, Gallego fue autocrítico al subrayar que antenoche Ríver «falló en los relevos» ante el Flamengo y pagó muy caro los errores. Si te meten un gol a los treinta segundos te pude costar un título».

Gallego indicó que el cotejo del miércoles «fue raro, porque los brasileños nos salieron a presionar y nos sacaron la pelota, cómo nosotros lo hicimos de visitantes en Río de Janeiro».

«Me equivoqué al pensar que, como no nos apretaron en el «Maracaná», tampoco lo harían en el «Monumental». Flamengo es un gran equipo. Mis jugadores lo sabían y yo les hablé mucho sobre la importancia de ganar en Brasil, cosa que se consiguió con justicia. Pero aquí fue distinto y en un partido de ida y vuelta siempre hay errores», apuntó.

Y remarcó el poderío económico del conjunto carioca, puntualizando que «compró por 150 millones de dólares, con Denilson, Gamarra y Petkovic como principales figuras».

Sobre Vasco da Gama, apuntó que «es un rival fuerte», con jugadores clave como Viola, Romario y Juninho», que «presiona en toda la cancha y genera varias situaciones de gol por partido».

¿Pudo existir un soborno?

La Confederación Sudamericana no recibió hasta ayer ninguna denuncia del árbitro Carlos Torres sobre un supuesto intento de soborno por parte de allegados a Rosario Central antes del partido de antenoche ante Vasco da Gama, según aseguró el jefe de prensa de la Conmebol, Néstor Benítez Segovia.

«Oficialmente no llegó ninguna denuncia y todo lo que se dijo hasta el momento son conjeturas periodísticas, que igualmente ya le están causando un enorme daño al fútbol», explicó el directivo, negando de esta manera los rumores que circularon el miércoles por Rosario, que indicaban que allegados a Central habrían intentado sobornar al árbitro en el hotel donde se hospedaba.

Sin embargo, Benítez Segovia no cerró definitivamente esta historia, ya que en comunicación telefónica con Télam desde Asunción afirmó: «De todos modos, habrá que esperar el informe del veedor del partido (Arturo Ithurralde) para saber si hay alguna novedad al respecto».

El rumor sobre la posible denuncia por un intento de soborno por parte de allegados a Central cobró fuerza antes del partido, pero al ser consultado el árbitro Carlos Torres sobre el tema, no quiso hacer declaraciones y por lo tanto aumentó la duda sobre la veracidad de esta hipótesis. (Télam).