Gallego tomó la batuta en Ríver y prometió un equipo muy ofensivo 

Tras asumir, dirigió la primera práctica en el "Monumental".

Redacción

Por Redacción

Locuaz y de muy buen humor, Américo Rubén «Tolo» Gallego inició ayer de manera oficial su segundo ciclo como director técnico de Ríver Plate, que prometió mostrar un equipo muy ofensivo y apuntando a todos los frentes de competencia con todos los jugadores en igualdad de condiciones.

El entrenador fue presentado a las 15.30 por la cúpula mayor de la dirigencia riverplatense, brindó una conferencia de prensa y enseguida salió al campo de juego del estadio «Monumental» para dirigir su primera práctica.

«Hablar de Gallego es hablar de Ríver», señaló el presidente David Pintado como introducción a una conferencia de prensa que mostró caras mucho más distendidas y alegres que las del viernes, cuando junto a él y Alfredo Dávicce estaba por última vez Ramón Díaz.

Junto a Gallego, fueron presentados sus colaboradores: Héctor Pitarch y Roque Alfaro serán sus ayudantes técnicos, Alejandro Marcone y Flavio Pérez los preparadores físicos, Luis Seveso hijo el médico y Hernán Arsenián y Jorge Bombicino los kinesiólogos.

La llegada de Gallego anticipa un nuevo Ríver, luego de cinco años de Ramón Díaz a los que el técnico riojano puso fin con su sorpresiva renuncia el viernes, el mismo día en que quedó confirmado que el «Tolo» sería su sucesor.

Gallego no pudo aguantar la ansiedad y el domingo estuvo en Córdoba, dirigiendo desde afuera al equipo, dando instrucciones y ordenando los cambios en la alineación que había armado con Delem.

El «Tolo» fue ayudante de Daniel Passarella en Ríver, y quedó al frente del equipo cuando su amigo asumió el cargo de seleccionador nacional; no le fue nada mal en su primera experiencia, ya que ganó invicto el torneo Apertura «94.

Después del título, los dirigentes de Ríver intentaron sin éxito retenerlo en el puesto, pero él volvió al lado de Passarella al seleccionado.

En esta ocasión, Gallego ganará 650 mil dólares por un año de contrato, y cobrará premio simple, como los jugadores, y no doble como lo hacía Ramón Díaz.

Esa no será la única diferencia con su antecesor, del que tomó distancia en dos aspectos bien claros, que fueron determinantes en el desgaste de la relación Ríver-Díaz y de su renuncia.

Sostuvo que todos los jugadores del plantel «empiezan de cero», con lo que quedaba firmado el indulto a los castigados por el riojano, Hernán Díaz y Cristian Castillo, quienes ayer se reintegraron al plantel de primera división.

El debut oficial de Gallego será el viernes, en el «Monumental», ante Rosario Central, por la segunda fecha del Clausura, en un duelo de ganadores y aspirantes al título.

Para ese partido, Ríver recuperará a siete de los jugadores que dieron la vuelta olímpica en diciembre, y que no pudieron actuar en el inicio del campeonato.

Juan Pablo Angel, Leonel Gancedo y Gustavo Lombardi cumplieron su fecha de suspensión por haber llegado al límite de amonestaciones, en tanto ayer se sumaron los del seleccionado Sub 23 que jugó el Preolímpico, Javier Saviola, Pablo Aimar, Diego Placente y Guillermo Pereyra. (AR e Infosic). 

Perfil de un técnico que siempre va de frente

BUENOS AIRES (Télam).- El «Tolo» Gallego es un pibe de barrio. Desde su origen humilde, en la villa miseria de Presidente Quintana y Sarmiento, en el sur rosarino, Américo Rubén Gallego aprendió a gambetear al fin de mes antes que a los defensores.

El «Tolo» nació en 1955 en el corazón de la zona sur de Rosario y desde chico aprendió casi todos los oficios terrestres, como escribía Rodolfo Walsh.

«Fue de todo», resume su amigo y ayudante de campo Roque Raúl Alfaro. Y es cierto porque el «Negro» fue desde aprendiz y ayudante de todos los oficios imaginables hasta vendedor de churros en las lejanas tardes de invierno de su infancia y adolescencia.

Desde pibe comenzó a correr todo el día detrás del «mango» por las calles de Rosario, casi tanto como de la redonda en el campito de la villa, donde había una cancha invencible, en la que se armaban inenarrables torneos libres por plata en medio de nubes de tierra, en los que siempre fue muy difícil ganar como visitante, como cuenta el «Negro» Fontanarrosa.

El «Tolo» hizo todas las inferiores en Newell»s, donde Jorge Griffa lo adoptó como uno de los jugadores más dilectos desde que estaba en la cuarta especial de la Rosarina en aquel recordado mediocampo que formaban junto al Gringo Giusti y a Roque Alfaro.

Las vueltas del fútbol hicieron que César Menotti lo llevara al seleccionado nacional que ganó el primer título mundial, en el «78, justamente a través de Griffa con el equipo que ganó media copa en Rosario, justamente.

Y las paradojas del fútbol hicieron que el «Tolo» fuera titular en la selección y suplente en Newell»s, donde comenzó a alternar en la primera en reemplazo de Carlitos Picerni.

Y ahora que la vida le ríe y canta, el «Tolo» no se olvida de las lejanas tardes able corneta de churrero. O, como él mismo se pinta de cuerpo entero, en una nota de «El Gráfico»: «Yo soy el «Negro Gallego», el que no destiñe».

El «Tolo» les apuntará a los dos torneos

En clara oposición a su antecesor Ramón Díaz, el flamante técnico de Ríver Plate, Américo Gallego, aseguró ayer que cuenta con un plantel «muy rico» y afirmó que los hinchas deben «quedarse tranquilos» porque su equipo buscará ganar tanto el torneo Clausura como la Copa Libertadores.

En su primera conferencia de prensa como técnico riverplatense, Gallego ratificó la amnistía para todos los castigados por Ramón Díaz, al señalar que todos los jugadores del plantel «empiezan de cero», y reiteró que se siente preparado para dirigir nuevamente al club de Núñez.

«Tenemos un plantel muy rico, con muchos jugadores que el domingo demostraron que van a jugarse la vida. Por eso le digo a los hinchas que se queden tranquilos porque nos vamos a jugar en los dos torneos», dijo Gallego.

El «Tolo», junto a todo el nuevo cuerpo técnico, fue presentado oficialmente ayer en la sede de Ríver por los principales dirigentes del club, encabezados por el presidente David Pintado.

«Me sorprendió la salida de Ramón Díaz, el compromiso es grande porque Ríver es el club más grande del país, y en Europa también está muy bien posicionado, pero creo estar preparado para asumir el desafío», apuntó.

La llegada de Gallego, que como técnico de Ríver fue campeón invicto en el «94, se produjo luego de la sorpresiva ida de Díaz, quien entró en cortocircuito con la dirigencia cuando no se concretaron las incorporaciones de los refuerzos que había solicitado.

«Conmigo todos los jugadores empiezan de cero, hay gente para pelear en los dos frentes y conmigo no tendrán problemas. El plantel tendrá libertad y el que esté bien en lo físico va a jugar, pero el que no tenga un estado bueno no va a jugar», advirtió Gallego.

Locuaz y de buen humor, el ex ayudante de Daniel Passarella en el seleccionado nacional afirmó que no piensa en el partido con el clásico rival, Boca Juniors, sino en el encuentro del viernes próximo, ante Rosario Central.

«No pienso en Boca, eso llegará cuando tengamos que ir a la «Bombonera», ahora me preocupa Central que lo tenemos el viernes», apuntó.

Gallego reconoció que tiene todo el «cariño» de la gente de Ríver pero advirtió que los resultados marcarán su futuro.

«Los resultados castigan o marcan el éxito de un entrenador, espero tener tiempo pero indudablemente las cosas funcionan de esa manera», admitió el ex mediocampista.

Gallego aseveró que saldrá a ganar «en todos lados», que Ríver no tendrá planteos cautelosos y que la formación del equipo irá variando según el rival.

«Los que me conocen saben que mi estilo no es de guardarme nada, y también que es muy raro que juegue siempre con la misma formación. Se analiza el rival y después se ve cómo jugamos, pero Ríver saldrá a ganar en todos lados», indicó Gallego. (AR e Infosic).

«No fue un papelón»

BUENOS AIRES (Télam).- El vicepresidente de Ríver, Alfredo Dávicce, sostuvo ayer que la renuncia de Ramón Díaz «no fue un papelón» para su club, mientras que el dirigente opositor Daniel Kipper opinó que en el alejamiento del entrenador el gran derrotado fue el presidente David Pintado.

«No estamos avergonzados, esto no fue un papelón», dijo Dávicce en referencia a la renuncia del técnico, tras lo cual reiteró que el alejamiento de Díaz «fue inesperado, una tristeza», y aseguró que «no hay alegría por parte de los grandes responsables del club».


Locuaz y de muy buen humor, Américo Rubén "Tolo" Gallego inició ayer de manera oficial su segundo ciclo como director técnico de Ríver Plate, que prometió mostrar un equipo muy ofensivo y apuntando a todos los frentes de competencia con todos los jugadores en igualdad de condiciones.

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