“Gracias a Dios mi hijo está vivo”



Al Sr. Salvador Scafidi, director del Policlínico Modelo de Cipolletti El 23 del corriente alrededor de las 19.30 me dirigí de manera urgente a ese policlínico dado que mi hijo Jerónimo, de dos años, estaba con una crisis alérgica y edema de glotis. Cuando llegué al mostrador me comunicaron que no me iban a poder atender porque no contaban con servicio de guardia pediátrica y me dijeron –cito textuales palabras del personal– “cruzate a los consultorios de enfrente a ver si tenés suerte y hay algún pediatra ahora”. En ese momento temí lo peor, lo tenía en brazos y le costaba muchísimo respirar. Les contesté que no podía creer lo que me estaban diciendo, que Jerónimo necesitaba oxígeno de manera urgente y que los consultorios de enfrente eran externos y no contaban con sala de primeros auxilios. Por supuesto, salí corriendo y en esos consultorios (CENI) me atendió el Dr. Pablo Marcet, quien ayudó a que se le pasara el espasmo bronquial que tenía de manera manual (con un puff). Luego de un tiempo en el CENI, y habiendo constatado el Dr. Marcet que Jero respiraba correctamente, me indicó que debían inyectarle corticoides intramuscular para bajar la inflamación y la reacción que tenía en todo el cuerpo. Lamentablemente para mí, debía ir nuevamente al policlínico para que se la aplicaran. Fui y para seguir indignándome no me querían atender... tuve que prácticamente llorarles para que lo hicieran. Luego de unos minutos la enfermera le aplicó lo recetado. Varios empleados y enfermeros me comentaron que no tenían guardia porque el director de dicha institución no quería pagar guardias a los médicos. Tengo entendido que cuenta con nivel 6 y eso significa que debe haber guardias durante las 24 horas. Entiendo que capaz la vida de Jero no era importante para Ud., pero sí para mí y mi familia. Tiene suerte, Dr. Scafidi, de que el CENI esté enfrente de su policlínico y a su vez de que el alergista de mi hijo me haya explicado cómo aplicar adrenalina e instruido para, en caso de no contar con una clínica cerca, salvar la vida de mi hijo. Gracias a Dios él está vivo y hoy la historia es distinta para mí. Tampoco fue capaz de atenderme cuando pregunté por Ud. en su oficina. Yo ya dejé sentada mi denuncia por abandono de persona. Espero que esta carta sea el comienzo del fin para que ese policlínico vuelva a ser modelo. Dolores Defferrari, DNI 27.935.800 Cipolletti


Comentarios


“Gracias a Dios mi hijo está vivo”