Grandes definiciones del director
“La vida es dura, seas famoso o no, pero al fin de cuentas, si hay que elegir, es mejor ser famoso. Se obtienen muchas indulgencias que uno no conseguiría si no fuera famoso. No estoy diciendo que sea justo, más bien es desagradable, pero no puedo decir que no lo disfrute”. “Me gustaría retroceder en el tiempo, pero sólo para ir a almorzar. No me gustaría vivir en el pasado. El pasado tiene sus inconvenientes: no hay antibióticos, no hay teléfonos celulares, no hay televisión, todas esas cosas son muy útiles. Pero sería divertido si de vez en cuando uno pudiera simplemente reunirse con algún amigo para almorzar en el restaurante Maxim de París en 1900 y luego volver a Broadway”. “La jubilación es una cuestión muy subjetiva. Conozco gente que se ha retirado y está muy feliz: viajan por todo el mundo, van a pescar, juegan con sus nietos. Y nunca extrañan el trabajo para nada. Pero hay otras personas, y yo soy una de ellas, a las que les encanta trabajar todo el tiempo”. “Cuando comienzo un filme, siempre pienso que voy a hacer ‘El ladrón de bicicletas’, ‘La gran ilusión’ o ‘El ciudadano Kane’ y estoy convencido de que será la mayor obra del celuloide. Pero nunca he estado satisfecho, ni siquiera contento, con ninguna de las películas que he hecho”.