Guerra en las redes, amistades rotas

Una guerra está en curso en las redes sociales en Brasil, donde se multiplican los casos de amistades rotas, peleas familiares y ofensas entre personas que -aparte de la política- tenían hasta ahora muchas cosas en común. La campaña desató una dura batalla en Facebook.

Por Redacción

BRASIL

Las páginas de la red social están colmadas de denuncias -muchas veces falsas- contra cada uno de los candidatos, así como de ofensas a ambos y a sus partidos. El tono vehemente de los “posts” genera conflictos: hay cada vez más relatos de personas que excluyeron de su Facebook a un pariente o amigo que apoya al adversario de su candidato en las urnas. También son frecuentes las peleas en bares, restaurantes o en cualquier reunión de amigos o familiares.

El crítico de cine Marcelo Janot, quien votó por Marina Silva en la primera ronda, reveló que unas 20 personas lo excluyeron de Facebook después de que declaró que anulará su voto en el balotaje. “¿Vale la pena sacrificar amistades en nombre del fanatismo político?”, se preguntó.

El politólogo Leonardo Sakamoto consideró que las batallas entre los seguidores de Rousseff y Neves terminan por restar espacio para el debate en profundidad y hacen recordar las peleas entre hinchadas rivales en el fútbol. “Muchos sencillamente repiten ‘mantras’ que han leído en internet, que oyeron en bares o en la iglesia. Es un Fla-Flu (un partido entre Flamengo y Fluminense)”, escribió.

El “voto resignado” ayuda a la presidenta

Dilma Rousseff nunca visitó la favela que lleva su nombre en Río de Janeiro, donde no hay saneamiento y la mayoría sobrevive sin un empleo. Pero gran parte de sus habitantes no ve otra opción que votar por ella, apostando a su llamado “gobierno de los pobres”.

Las miserables casuchas se alinean al margen de una carretera en la periferia de Río. Todas sin acabar, llenas de escombros y con un olor a orina que se cuela de vez en cuando por la falta de saneamiento.

Las alambradas están adornadas por pancartas y banderas con la cara de la mandataria, que buscará ser reelecta para un segundo período en el balotaje de este domingo. El rostro de su rival Aécio Neves está ausente, no como en los barrios ricos, donde calcomanías con su imagen adornan los vidrios de los autos.

¿Por qué votar por Dilma? “Porque para empeorar es mejor quedarse con lo que está”, resume Joao Batista (40 años), sin dudas de que su voto será para la exguerrillera de 66 años, integrante del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

Rousseff ganó la primera vuelta con 41,59% de los votos, arrasando en las regiones más pobres del país, donde continuó las políticas sociales de su antecesor y padre político Luiz Inácio Lula da Silva, que han beneficiado a más de 50 millones de brasileños. Hoy le saca a Neves cuatro puntos, según el último sondeo Datafolha, aunque teniendo en cuenta el margen de error ambos están en un empate técnico.

Domingas Coelho (37), la esposa de Vagner, no se conforma con esa explicación. Frustrada al ver cómo pasan los años y todavía no cuenta con cloacas y un suministro regular de agua y luz, castigó a Dilma en la primera vuelta votando por la ecologista Marina Silva, quien llegó tercera con 21% de los votos y quedó fuera del balotaje.

“Yo estoy molesta con Dilma porque no nos atendió como merecíamos. La comunidad sufre muchas carencias, necesita de mucha ayuda”, explica. ¿Y va por Neves en el balotaje, como pide Marina Silva? “Prefiero dejar a Dilma en el gobierno. Aécio no va a hacer nada por los pobres”, responde resignada.

Según las encuestas, Neves contaría con el 60% de los votos alcanzados en la primera vuelta por Silva.

AFP