Gutiérrez sobre la agresión al RÍO NEGRO: "no forma parte de la vida democrática"

El gobernador de Neuquén, al igual que otros referentes políticos de la provincia, repudió el ingreso de manifestantes, que golpearon a trabajadores, en el edificio central de Roca.




El gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, sumó su repudio al ataque sufrió el Diario RÍO NEGRO este mediodía. "Mi condena a esta situación que no forma parte de la vida democrática y la libertad de expresión", expresó a través de las redes sociales, durante las primeras horas de la tarde.

El gobernador no fue el único referente político neuquino que utilizó las redes sociales para compartir su repudio a lo ocurrido este mediodía, en el edificio central de Roca.

El intendente de Neuquén capital, Mariano Gaido, resaltó: "la violencia no es el camino". "Todas las ideas y opiniones deben ser dichas y escuchadas en los ámbitos adecuados para que conduzcan a verdaderas soluciones", pidió.

Uno de los primeros en expresarse fue el jefe de Gabinete, Sebastián González, quien consideró "inadmisible en democracia este accionar violento contra un medio de prensa". El funcionario resaltó: "esto también es el 'Nunca Más', que conmemoramos un 24M". José Brillo, presidente de la Agencia de Inversiones del Neuquén (ADI), sumó su acompañamiento a las autoridades y al personal del diario.

Desde la Legislatura, el presidente del organismo y vicegobernador, Marcos Koopmann, manifestó que "atentar contra la libertad de expresión es atacar la democracia". El bloque de diputados del MPN consideró que "jamás la violencia y las intimidaciones a los y las trabajadores, y en este casi de prensa, deben ser admitidas".

El diputado Lucas Castelli, de Juntos por el Cambio, reflexionó: "la agresión no es el camino, la libertad de prensa es necesaria para fortalecer la democracia." De este mismo espacio político, el concejal Marcelo Bermúdez, publicó: "Mi solidaridad para con el diario y su personal. La justicia bien?".


Comentarios


Gutiérrez sobre la agresión al RÍO NEGRO: «no forma parte de la vida democrática»