“Hablemos de educación…”
El tema que más pienso todos los días. Hoy no fui a la escuela. ¿Por qué? No tengo ganas. No tengo ganas de ir y aguantar las ganas de gritar de todo, de decir cosas que tal vez nadie entendería. No tengo ganas de guardar mi ser por una tarde entera. Admito que me encanta y disfruto muchísimo estar con mis amigos en el aula, es hermoso convivir toda una semana con personas como yo –como yo en sentido de los gustos, no como pensamiento–. Es lindo aprender, pero ¿por qué nos tienen que evaluar? ¿Por qué existe la calificación? No somos todos iguales, no todos tenemos la misma capacidad. Tal vez, si las notas no existieran todos se interesarían más; y no hablo de que les gustaría saber un par de cuentas, les interesaría aprender cosas de la vida, cosas fundamentales. Es tan injusto que nos evalúen y no se fijen en la persona (gustos, preferencias, vocación)… Qué lindo sería que todas las escuelas sean puro taller, por ejemplo: lunes, taller de agricultura; martes, taller de arte (de todo tipo); miércoles, actividad física; jueves, hacer el taller que quieras; y viernes, taller social. Cosas así, talleres de lo que nos gustaría aprender. Sin nota. Muchos, bah, la mayoría, piensan que si tuviéramos este tipo de educación los jóvenes saldríamos superignorantes del colegio y el futuro se encontraría lleno de ignorantes. Yo pienso que sería todo lo contrario, una escuela en la que vas a descubrir lo que sos, lo que te gusta, quién querés ser y qué querés hacer para ayudar algún día. Tal vez los profesores se llevarían bien con todos sus aprendices y estarían más satisfechos de sus enseñanzas. Tal vez seguís pensando que sería una escuela de ignorantes, pero para mí sería una escuela llena de vida y amor. Admito que los jóvenes de ahora no quieren hacer nada, pero, ¿por qué? Por causa de este sistema controlador que tenemos. La tecnología se está apoderando de nosotros y cada vez nos acostumbramos más a tener todo hecho por esta. Chicos de diez años con celulares enormes, televisores en todas las casas. Los medios de comunicación mienten, ellos nos quieren hacer ver otra realidad, mientras que la vida real está afuera, aquí y ahora. Por culpa de este sistema mentiroso y controlador en que vivimos estamos dejando de ser personas. Nos tienen como esclavos. Entonces, ¿qué tiene que ver todo esto con la educación? Todo, todo tiene que ver con todo. Las personas estamos perdiendo nuestros intereses, estamos dejando de sentir, nos están volviendo insensibles, cada vez hay más violencia en todos lados. ¿Qué clase de chico quiere hacer todas sus tareas en estos tiempos? Si hay, es un caso particular. Yo siento y veo que los adolescentes están perdiendo la capacidad de concentración. Profundizando más las cosas, el sistema nos controla, y está consiguiendo lo que quiere: gobernar un mundo de idiotas. Lucía Raquel Cambarieri DNI 42.810.233 San Antonio Oeste
Lucía Raquel Cambarieri DNI 42.810.233 San Antonio Oeste
El tema que más pienso todos los días. Hoy no fui a la escuela. ¿Por qué? No tengo ganas. No tengo ganas de ir y aguantar las ganas de gritar de todo, de decir cosas que tal vez nadie entendería. No tengo ganas de guardar mi ser por una tarde entera. Admito que me encanta y disfruto muchísimo estar con mis amigos en el aula, es hermoso convivir toda una semana con personas como yo –como yo en sentido de los gustos, no como pensamiento–. Es lindo aprender, pero ¿por qué nos tienen que evaluar? ¿Por qué existe la calificación? No somos todos iguales, no todos tenemos la misma capacidad. Tal vez, si las notas no existieran todos se interesarían más; y no hablo de que les gustaría saber un par de cuentas, les interesaría aprender cosas de la vida, cosas fundamentales. Es tan injusto que nos evalúen y no se fijen en la persona (gustos, preferencias, vocación)... Qué lindo sería que todas las escuelas sean puro taller, por ejemplo: lunes, taller de agricultura; martes, taller de arte (de todo tipo); miércoles, actividad física; jueves, hacer el taller que quieras; y viernes, taller social. Cosas así, talleres de lo que nos gustaría aprender. Sin nota. Muchos, bah, la mayoría, piensan que si tuviéramos este tipo de educación los jóvenes saldríamos superignorantes del colegio y el futuro se encontraría lleno de ignorantes. Yo pienso que sería todo lo contrario, una escuela en la que vas a descubrir lo que sos, lo que te gusta, quién querés ser y qué querés hacer para ayudar algún día. Tal vez los profesores se llevarían bien con todos sus aprendices y estarían más satisfechos de sus enseñanzas. Tal vez seguís pensando que sería una escuela de ignorantes, pero para mí sería una escuela llena de vida y amor. Admito que los jóvenes de ahora no quieren hacer nada, pero, ¿por qué? Por causa de este sistema controlador que tenemos. La tecnología se está apoderando de nosotros y cada vez nos acostumbramos más a tener todo hecho por esta. Chicos de diez años con celulares enormes, televisores en todas las casas. Los medios de comunicación mienten, ellos nos quieren hacer ver otra realidad, mientras que la vida real está afuera, aquí y ahora. Por culpa de este sistema mentiroso y controlador en que vivimos estamos dejando de ser personas. Nos tienen como esclavos. Entonces, ¿qué tiene que ver todo esto con la educación? Todo, todo tiene que ver con todo. Las personas estamos perdiendo nuestros intereses, estamos dejando de sentir, nos están volviendo insensibles, cada vez hay más violencia en todos lados. ¿Qué clase de chico quiere hacer todas sus tareas en estos tiempos? Si hay, es un caso particular. Yo siento y veo que los adolescentes están perdiendo la capacidad de concentración. Profundizando más las cosas, el sistema nos controla, y está consiguiendo lo que quiere: gobernar un mundo de idiotas. Lucía Raquel Cambarieri DNI 42.810.233 San Antonio Oeste
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