Encuentro mágico en la Patagonia: iban por la Ruta 46 y se cruzaron a un escurridizo gato del pajonal en Neuquén
Guardafaunas registraron al ejemplar cerca de Zapala en medio de las intensas nevadas, tal como había ocurrido hace poco tiempo en Santa Cruz. Es la segunda vez que detectan al animal en la provincia.
Foto ilustrativa: Gentileza Nahuel Valente (Parque Nacional Laguna Blanca).
En medio de las intensas nevadas que afectaron en Neuquén durante agosto, guardafaunas lograron registrar un momento mágico en medio del manto blanco que cubría el paisaje de la Ruta 46. Un Leopardus colocolo, más conocido como «gato del pajonal» fue visto caminando por la nieve y el video cautivó a las redes sociales.
Desde la dirección provincial de Fauna Neuquén publicaron las tiernas imágenes a través de sus redes sociales el pasado jueves 13 de agosto.
El titular del área, Nicolás Lagos, precisó a Diario RÍO NEGRO que el ejemplar fue visto cerca de Zapala y que se trata del segundo avistaje que se efectúa en el año y que el anterior se había efectuado en inmediaciones del volcán Auca Mahuida.
«Si lo ves, bajá la velocidad, mantené distancia y dejalo continuar su camino. Nuestra fauna también transita estas rutas. Cuidémosla», concientizaron desde el área.
El reciente antecedente de un avistaje del gato del pajonal
El anterior registro que emocionó a las redes sociales de este particular animal se dio a principios de agosto, sobre la Ruta Provincial 43, en el tramo que conecta las localidades de Las Heras y Fitz Roy, en la provincia de Santa Cruz.
Ligeramente superior en tamaño respecto a un felino doméstico convencional, el gato de los pajonales ostenta una cabeza aplanada, orejas de corte puntiagudo y un pelaje denso y tupido de tonalidades bayas y grisáceas.
Dicha cubierta capilar se alarga de forma notable en la zona del dorso, estructurando una suerte de crin más oscura que el animal eriza frente a eventuales amenazas.
Asimismo, la especie se caracteriza por lucir franjas oscuras transversales bien definidas en sus extremidades y anillos concéntricos poco numerosos en su cola corta, elementos de camuflaje idóneos para transitar por la estepa, matorrales y pajonales sin ser detectado.
De acuerdo con las fichas técnicas del Sistema de Información de Biodiversidad de la Administración de Parques Nacionales (APN), se trata del felino de hábitos más terrestres del país, con una marcada preferencia por desenvolverse en el suelo y subir a las arboledas únicamente de manera excepcional.
Ligeramente superior en tamaño respecto a un felino doméstico convencional, el gato de los pajonales ostenta una cabeza aplanada, orejas de corte puntiagudo y un pelaje denso y tupido de tonalidades bayas y grisáceas.
Dicha cubierta capilar se alarga de forma notable en la zona del dorso, estructurando una suerte de crin más oscura que el animal eriza frente a eventuales amenazas.
Asimismo, la especie se caracteriza por lucir franjas oscuras transversales bien definidas en sus extremidades y anillos concéntricos poco numerosos en su cola corta, elementos de camuflaje idóneos para transitar por la estepa, matorrales y pajonales sin ser detectado.
De acuerdo con las fichas técnicas del Sistema de Información de Biodiversidad de la Administración de Parques Nacionales (APN), se trata del felino de hábitos más terrestres del país, con una marcada preferencia por desenvolverse en el suelo y subir a las arboledas únicamente de manera excepcional.
Aunque sus patrones de actividad son predominantemente solitarios, crepusculares y nocturnos, la rigurosidad del clima invernal empuja a estos animales a dejarse ver en plenitud diurna en busca de alimento.
Su dieta se compone prioritariamente de pequeños roedores y aves de la estepa e, incluso, en zonas costeras patagónicas se han documentado comportamientos oportunistas vinculados a la recolección de huevos en las colonias del pingüino de Magallanes.
a difusión de las imágenes renovó el debate sobre la preservación de la fauna nativa ante la clasificación oficial del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, organismo que cataloga a este mamífero bajo la condición de «especie amenazada».
Aunque posee una capacidad de adaptación respetable hacia ciertos ambientes modificados por la producción agropecuaria, el gato de los pajonales sufrió una retracción crítica de sus poblaciones originales en regiones como la pampa húmeda debido a la fragmentación de su hábitat natural y a la persecución humana directa.
La historia conservacionista recuerda que durante la década de 1970 la especie fue víctima de una explotación peletera indiscriminada, registrándose el comercio de más de 78.000 cueros hacia mercados internacionales entre 1976 y 1979.
Si bien las normativas ambientales vigentes lograron frenar la caza comercial masiva, el felino aún enfrenta presiones aisladas por cazadores que buscan su piel como ornamento o por represalias infundadas vinculadas al cuidado del ganado doméstico.
En medio de las intensas nevadas que afectaron en Neuquén durante agosto, guardafaunas lograron registrar un momento mágico en medio del manto blanco que cubría el paisaje de la Ruta 46. Un Leopardus colocolo, más conocido como "gato del pajonal" fue visto caminando por la nieve y el video cautivó a las redes sociales.
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