Hallan cadáveres que serían de estudiantes en México

Los cuerpos calcinados encontrados fueron 28. Un sicario confesó 17 asesinatos.

Por Redacción

El Mundo

ACAPULCO.- Autoridades mexicanas encontraron los restos calcinados de 28 personas en seis fosas clandestinas al sur de México, en el lugar donde días antes desaparecieron 43 estudiantes de magisterio, informó el procurador estatal de Guerrero, Iñaky Blanco.

El funcionario agregó que uno de los detenidos dijo que llevó a 17 estudiantes al lugar donde se encontraron las fosas y que allí los asesinó.

Los 43 universitarios desaparecieron hace una semana tras varios ataques armados de policías del municipio de Iguala (Guerrero) y presuntos miembros del cártel local Guerreros Unidos contra varios autobuses en los que se trasladaban los universitarios. Muchos de ellos fueron vistos por última vez capturados en patrullas policiales.

Los pistoleros hicieron descender a los estudiantes del autobús, “procediendo a asegurar a 17, trasladándolos a la parte alta de un cerro de Pueblo Viejo (Iguala) donde tienen fosas clandestinas y donde indican que los ultimaron”, señaló Blanco.

No obstante, el fiscal no quiso aventurarse a confirmar que los cuerpos hallados sean de los desaparecidos y dijo que hay que esperar a los resultados de las pruebas genéticas

Juan López Villanueva, visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que acudió al lugar el sábado, dijo que se trataba de seis tumbas.

Los funcionarios no hicieron comentario alguno sobre el estado de las fosas o la identidad de los cuerpos. Pero una persona que visitó el lugar, que se encuentra acordonado, dijo que había contado 29 cadáveres y que todos estaban “completamente carbonizados’’; algunos incluso “sin ningún tipo de tejidos’’.

Las fosas que fueron localizadas el sábado en las faldas de un cerro a las afueras de una barriada marginal de Iguala, a 200 kilómetros al sur de la capital, eran unos enterramientos “profundos y recientes’’, dijo el funcionario que estuvo en el lugar y habló con la AP a condición de mantener su identidad en el anonimato.

La zona, llamada Pueblo Viejo, es un territorio muy abrupto, de difícil acceso, que desde primera hora de la tarde del sábado quedó fuertemente custodiado por más de un centenar de policías federales, estatales y miembros del Ejército y la Marina. (AFP/AP)