“Hasta acá llegamos”
Ésas fueron las palabras que con arrogancia y cierta soberbia nos dijo un chofer de la empresa Ko:Ko el miércoles 12 de marzo por la mañana, cuando tanto a un grupo de personas de distintas ciudades como a mí nos afectaba el corte que se realizó sobre el puente Neuquén-Cipolletti cerca del mediodía. Cuando llegamos a la rotonda previa al puente, el chofer nos dijo aquello y bajamos todos, cruzando el puente a pie hasta el otro lado. Lo peor no fue eso, lo peor fue que del otro lado sólo había un colectivo de Ko:Ko, vacío, sin chofer y con el motor detenido, y para aquellos que teníamos obligaciones universitarias, laborales o de cualquier otro tipo significaba empezar a caminar hacia distintos puntos de Neuquén para llegar a tiempo. Por este problema no hubo un reintegro ni una respuesta, y si hubiésemos sufrido algún inconveniente grave en el camino, nadie habría respondido por ello; porque quien abonó un pasaje hacia un punto debe ser llevado hacia él, como sea, siendo un gran problema de la empresa, de los tantos que presenta, entre los cuales están la mala predisposición de algunos choferes, la falta de comodidades, los aumentos continuos de boleto, entre muchísimos otros. Pagué el pasaje religiosamente hasta Neuquén y me dejaron en Cipolletti. Si la empresa sabía del corte de puente, ¿por qué no nos cobraron sólo hasta Cipolletti? En mi caso, tuve que caminar desde allí hacia la universidad, más de una hora, sin conocer del todo por dónde iba, llegando tarde a cursar y quedando sin lugar para sentarme como ocurre en cualquier universidad. Todo el mundo conocía la realización de un corte ese día, sin embargo la empresa miró hacia otro lado y dejó a todos varados muy lejos del Parque Central, que era hacia donde se dirigía este colectivo. Si el año va a estar plagado de cortes y la empresa hace eso en cada ocasión, tendremos que caminar bastante y pagaremos pasajes en vano. Emiliano Martín Vergara DNI 38.547.538 Roca
Emiliano Martín Vergara DNI 38.547.538 Roca