Hermetismo en la misión de Mallín Ahogado

EL BOLSON (AEB).- La simetría del paisaje se quiebra con una alta cerca coronada de alambre de púas que rodea las 16 hectáreas del predio. «Esto no es un campo de concentración» dice César Franco, «servidor» de la «Misión María Reina de las Flores» ubicada en Mallín Ahogado, de la que se señala una relación directa con «Transmutar», el centro alquímico de Buenos Aires donde concurrían las jóvenes Vázquez, que asesinaron a su padre.

A 20 kilómetros al norte de El Bolsón, en proximidades de la Catarata del Mallín se encuentra el predio privado de la Iglesia Mariavita de los Argentinos, conocida como «Misión María Reina de las Flores» que conduce «monseñor» Claudio Páleka.

Los mariavitas están molestos por la atención periodística. El improvisado vocero del grupo, César Franco («sólo soy un servidor» dijo), negó toda relación con el comercio porteño, así como también la presencia, en algún momento, de las jóvenes Vázquez en el lugar.

Franco entregó a «Río Negro» un comunicado oficial del culto donde se destaca el cargo de Claudio Páleka y se indica que fue consagrado por Jean Prevost, «obispo presidente de la Iglesia de los Mariavitas», en Mallín Ahogado el 11 de marzo de 1992.

«Fue designado arzobispo para América del Sur en diciembre de 1994 y miembro de honor de la Iglesia Mariavita en Francia en 1999. La iglesia fue formalmente reconocida por el Estado otorgandole la dirección de Culto el número 3021» señaló.

Detrás del alambrado del predio y negando el acceso al lugar «porque estamos en Cuaresma y retiro espiritual», el vocero de la Iglesia destacó que «no hay relación con «Transmutar». Los folletos donde aparecen ambos nombres relacionados son de muchos años atrás, ya que en algún momento, Etcheverry fue discípulo de monseñor Páleka».

También negó cualquier punto de contacto del otro negocio porteño que se indica como de propiedad de Páleka, «Cable al Cielo». «Ese es un lugar donde se venden sirios, inciensos para la oración. Nada mas. No tiene ninguna relación con Transmutar», dijo.

Los mariavitas se asentaron en la región de El Bolsón en 1992, cuando «monseñor» Claudio Páleka, su esposa Eva Martínez y las «diaconisas» María Cinali y Susana Belcaguy comenzaron la construcción de la «misión» en un predio de 16 hectáreas.

Vestido con un delantal gris a modo de poncho, con las siglas «MVRF» y afirmando de manera vehemente que «esto no es un campo de concentración», Franco dijo que el motivo del alto cerco perimetral es «para que las liebres patagónicas no se coman los jardines. También han habido muchos robos. Esto es totalmente ecológico para que se pueda ver el paisaje. Las cadenas y los candados son fáciles de abrir».

Claudio Páleka, el titular del culto no se encuentra visible. Nadie sabe si está en Mallín Ahogado o en Buenos Aires. Franco dice que «sobre el lugar de retiro de monseñor, yo no le puedo informar. Si lo quieren ver para la Pascua estará oficiando», negando que la misión tenga una política de puertas cerradas y que las cadenas y candados sólo eran por el período de reflexión.

Los mariavitas se reconocen como una iglesia cristiana, aunque sus ritos mezclan lo pagano con lo divino. Personas que accedieron al interior del templo que el grupo tienen en Mallín Ahogado, indicaron que junto a imágenes de Jesucristo hay estatuas del demonio con una inscripción que señala «Cristo te venció destruyendo tu reino, te cargó con cadenas y ahora te lanza nuevamente a las tinieblas exteriores»

Franco no negó eso, señalando que «eso hay que preguntárselo a quién tiene la autoridad religiosa para hablar sobre el tema».


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