¿Homicidio o femicidio? El crimen de Micaela Bravo llegará a juicio

Dos hipótesis opuestas se manifiestan en la causa. La fiscalía reforzó la teoría del crimen y busca una condena ejemplar contra Angélica Paine, la única imputada. La defensa planteó puntos sin esclarecerse en la investigación.

Angélica Paine escuchó esta mañana las innumerables pruebas que la fiscal Betiana Cendón reunió a lo largo de 5 años de investigación para endilgarle la autoría del crimen de Micaela Bravo, en marzo de 2016, cuyo cuerpo fue hallado sin vida casi 15 días después. La mujer llegará a juicio como única autora del homicidio, pero la defensa plantea dar pelea con una hipótesis de femicidio.

En la audiencia de control de acusación, el juez de Juicio Gregor Joos habilitó que la causa llegue en lo inmediato a juicio penal por el delito de homicidio, aunque admitió que se trata de un caso complejo en el que hoy la fiscalía y la defensa expusieron sus visiones contrarias respecto de cómo ocurrió, los motivos y las vinculaciones.

Para este juicio se convocarán a casi 100 testigos entre policías, investigadores, peritos, familiares y conocidos de la víctima y de las personas involucradas.

Micaela Bravo desapareció el 23 de marzo de 2016 luego de llevar a su hija al jardín de infantes Mundo Nuevo en el barrio 2 de Abril y su cuerpo fue hallado, en avanzado estado de desmembramiento, el 6 de abril, en un descampando junto a la avenida Juan Herman, a pocas cuadras del lugar donde fue vista por última vez.

La fiscal jefa Betiana Cendón expuso hoy un pormenorizado detalle de la investigación que demandó más de 5 años. Esta causa se inició con el sistema anterior y por eso no será sometida a un juicio por jurado popular, aunque la fiscalía anticipó que solicitará una pena de entre 20 y 25 años de prisión para la acusada por el delito de homicidio en los términos de los artículos 45 y 79 del Código Penal. No mencionó encuadrar el caso como un femicidio.

La querella representada Luis María Terán Frías adhirió a los planteos de la fiscalía y dijo que pedirá la pena máxima de 25 años.

El juez de Juicio Gregor Joos habilitó la instancia de juicio oral por el homicidio de Micaela Bravo. Foto: Chino Leiva

Según la fiscal Cendón, las pruebas recolectadas dan indicios de la autoría como responsable única del crimen en manos de Angélica Paine, madre de Juan Carlos Colipe, el joven que tenía una relación sentimental con Micaela, al momento de la desaparición y muerte.

Cendón detalló que la última vez que se vio con vida a Micaela Bravo fue el 23 de marzo cerca de las 13:30 cuando se retiró del jardín de infantes de su hija intimada por Paine, quien la habría tomado del hombro y exigido que saliera al exterior para resolver un problema.

La fiscal puntualizó que varios testigos señalaron que Micaela se sentía amenaza por Paine, quien no aceptaba el vínculo de la joven con su hijo Juan Carlos Colipe y que por ese vínculo tenía problemas en la iglesia evangélica a la que la imputada y la víctima asistían, cuyo pastor era el padre del exmarido de Micaela.

El hijo de la imputada también dijo “no poner las manos en el fuego por su madre porque era muy violenta” e incluso el día anterior de la desaparición, Paine lo agredió físicamente al reprocharle esa relación tras haber visto a Patricio Vargas, el exmarido de la víctima.

Entre las pruebas, Cendón enfatizó en el hallazgo de manchas en un pantalón color rosa que vestía Micaela, que fueron sometidas a una pericia de centellograma realizada por el físico Guillermo Pregliasco del Centro Atómico Bariloche que determinó la composición química de esas manchas. “Sorprendentemente son dos los elementos hallados: era comida para conejos y jugo Citric”, dijo la fiscal.

Explicó que Paine criaba conejos y cuando se realizó un allanamiento en su vivienda, dos días después de la desaparición de Micaela, los policías observaron que los conejos se encontraban en la habitación de la mujer y que guardaba el alimento de los animales en envases del jugo de frutas. Esas mismas manchas fueron encontradas en nylon de un carro que tenía Paine y en sus botas. Señaló que son indicios para vincularla con el crimen y que según la reconstrucción, la habría matado con un arma blanca, cargado en el carro y arrojado en el descampado el mismo día de la desaparición. La fiscal dijo que se realizaron 15 rastrillajes en Bariloche y alrededores pero no en el lugar donde fue hallado el cuerpo desmembrado por el ataque de canes.

Cendón remarcó que en la investigación se siguieron y descartaron varías líneas investigativas, entre ellas la vinculación de Patricio Vargas, el exmarido de la víctima, una supuesta vinculación con el caso del policía Lucas Muñoz, quien solo participó de un allanamiento en el marco de esta causa, y una trama vinculada a drogas, entre otras.

El abogado querellante, Terán Frías, adhirió a los planteos de la fiscalía. Foto: Chino leiva

El defensor oficial Marcos Cicciarello anticipó que discutirá en el debate la hipótesis y que expondrá “lo que a mi juicio exonera de responsabilidad a Angélica Paine”.

A su entender no hay dudas de que se trató de un femicidio y señaló que existen puntos sin resolver respecto de la aparición del cuerpo después de 14 días de desaparecida Micaela, apuntó que existía denuncias de la víctima de violencia intrafamiliar contra su exmarido Patricio Vargas y que cuenta con testigos que la última vez que se vio a la joven no fue cuando se retiró con Paine del jardín de infantes, como señala la fiscalía.

Cicciarello dijo que “lo que propone la fiscalía es una solución fácil” y agregó que “no cierran un montón de cuestiones”. Enumeró entre los interrogantes sin resolverse el tiempo que estuvo el cuerpo en el lugar, los testimonios que señalan el vínculo con Vargas y la denuncia por violencia, un episodio en el que tirotean la casa de Vargas y supuestas amenazas a personas que participaron de una marcha en la que pedían justicia por Micaela.

Sin duda es un femicidio, Micaela fue ultimada por su rol de mujer, por ejercer su derecho a una vida libre (…) la investigación zigzaguea entorno a dos personas: Patricio Vargas y Angélica Paine”, expresó el defensor oficial, quien dijo que con las pruebas planteadas no se conoce cómo se produjo la muerte, qué pasó con el cuerpo y porqué apareció desmembrado. Cicciarello afirmó que se desplegó una fuerte violencia contra el cuerpo, que existió un secuestro y tortura, y que posteriormente se descartó el cuerpo en el lugar donde fue hallado, según le indicaron desde el Cuerpo de Antropología Forense.

Las partes expondrán sus teorías contrapuestas en el juicio, cuya fecha definirá la oficina judicial.


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