Impacta en EE. UU. la brutalidad del Estado Islámico
COLUMNISTAS
Como era de esperar, la salvaje brutalidad que caracteriza a los milicianos que, con banderas y uniformes negros, combaten a favor del Estado Islámico ha comenzado a impactar en la opinión pública estadounidense. Hasta ahora, escaldada por las guerras en Afganistán e Irak, la sociedad norteamericana manifestó un retaceo mayoritario a la posible intervención militar de Estados Unidos en el exterior.
No obstante, la clara provocación que supone la decapitación de James Foley y Steven Sotloff, dos periodistas norteamericanos, ha comenzado a cambiar la actitud de los estadounidenses, lo que presumiblemente simplificará políticamente la tarea que Obama ha emprendido para comenzar a coordinar la acción internacional contra el mencionado grupo fundamentalista.
Encuestas recientes sugieren que el 54% de los norteamericanos está “a favor” de los bombardeos aéreos contra el Estado Islámico en Irak y que un porcentaje similar respaldaría idénticos bombardeos en Siria. Las encuestas además reflejan que el 54% de los estadounidenses cree que su presidente es “demasiado blando” en materia de política exterior. A lo que se agrega que el 61% de los entrevistados cree que la Casa Blanca carece todavía de una estrategia concreta para enfrentar y derrotar al Estado Islámico.
El cambio en la opinión pública presumiblemente favorecerá la campaña electoral de Hillary Clinton, quien siempre recomendó y asumió, respecto de los fundamentalistas islámicos, una actitud más enérgica que la adoptada por el presidente Obama.
Lo mismo cabe decir respecto de los republicanos que, salvo el caso particular del senador Rand Paul, siempre han recomendado mayor dureza respecto del accionar del Estado Islámico.
Siempre respecto de las encuestas recientes, hay un tercio de la opinión pública de Estados Unidos que manifiesta abiertamente que la administración de Barack Obama está haciendo realmente “demasiado poco” frente a la vigorosa expansión de las milicias fundamentalistas y a su conducta de rasgos absolutamente inhumanos.
GUSTAVO CHOPITEA
Analista del Grupo Agenda Internacional
GUSTAVO CHOPITEA