“Imprescindible apoyo del FpV”

Por Redacción

Con el argumento de terminar con el endeudamiento externo y “volver a insertar” a la Argentina en el mundo financiero, el Congreso Nacional sancionó la ley que permite nuevos endeudamientos para pagar la deuda con los holdouts o “fondos buitres”. Para ello contó con el imprescindible apoyo de gran parte de los legisladores del Frente para la Victoria que avalaron el proyecto del gobierno de Macri con el mismo énfasis que pusieron en su momento para sancionar la prohibición del pago, justificando la cabriola política en “el supremo interés nacional”, entelequia que ha servido y, posiblemente, servirá para contraer gravosos empréstitos. Entre quienes desde la oposición brindaron su entusiasta apoyo se contó el senador Miguel Pichetto, con un encendido discurso en el que justificó su postura mezclando razones políticas y otras de carácter psicológico, personales, tan sorprendentes que fueron reiteradamente mencionadas por la prensa. Dijo Pichetto: “Yo he recuperado la capacidad de pensar, de reflexionar y de decir lo que realmente pienso”, una declaración íntima que sonó como la justificación exculpatoria de alguien que estuvo sometido a una suerte de obediencia debida que lo convertía en un robot político y lo obligaba a realizar acciones con las que no acordaba. Tal afirmación no resulta impropia en quien en estos últimos años, desde Menem para acá, ha sido uno de los cuadros parlamentarios más importantes de esos gobiernos, en especial los del matrimonio Kirchner, en los que desde su condición de jefe de bloque impulsó y avaló todos los proyectos enviados por el Ejecutivo. Pero además en ese discurso Pichetto formuló confusas apreciaciones acerca de la ética y la política afirmando: “Todos los gobiernos tienen que tener un cierto nivel ético. Indudablemente hay ejes centrales que tiene que tener la democracia. Pero ¡ cuidado con esto, eh! Porque cuando los moderados y el centro pierden gravitación aparecen esos puritanos que se llevan puesto todo. El proceso de “mani puliti” en Italia determinó la construcción y el liderazgo de Berlusconi. En la Alemania de la etapa del 30, de la crisis en la degradación del sistema político alemán que determinó al nazismo. ¡Cuidado con lo que está pasando en Latinoamérica! ¡Cuidado con lo que pasa en Brasil! Salvando las simplificaciones políticas y distorsiones históricas en que cae el senador rionegrino, es válido preguntarnos sobre qué nos quiere alertar con tan sesudas reflexiones ahora que puede hablar libremente… A buen entendedor pocas palabras: los gobiernos tienen que tener ética… pero en dosis contadas… no mucha porque puede resultar de riesgo para el sistema. Al cuestionar procesos de investigación judicial tan valiosos como el italiano, que terminó con la mafia, nos quiere señalar que es peligroso investigar la corrupción porque puede provocar una crisis política, que no hay que investigar los delitos de guante blanco porque pueden desnudarse las miserias de muchos gobernantes que se han enriquecido indebidamente y con ello alumbrar la conciencia de la sociedad sobre la moral de esos dirigentes. En realidad tampoco se podía esperar otro aporte diferente de un hombre que fue parte importante de gobiernos que se caracterizaron por graves actos de corrupción sin que se conociera jamás un cuestionamiento de su parte. En síntesis, estas declaraciones no son más que otra muestra de la doble moral de la que hacen gala muchos políticos argentinos. Carlos Alberto Segovia DNI 7.304.065 Cipolletti

Carlos Alberto Segovia DNI 7.304.065 Cipolletti


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