Infraestructura de riego y uso del suelo en el Alto Valle ante la escasez de agua






Hay que resolver de modo gradual los problemas vinculados a: por un lado, la definición del modo de uso del agua en situaciones de escasez hídrica grave, y por otro, la pérdida de agua y de eficiencia del sistema que provocan los elevados niveles freáticos de los canales, la proliferación de lama y la contaminación


Dada la actual situación crítica producto de la escasez de agua en los ríos de la región, asociada al avance del cambio climático y los problemas estructurales del sistema de riego del Alto Valle, aparece como necesario y oportuno sugerir algunas recomendaciones relacionadas con la necesidad de formular un Plan Global dirigido a revertir la problemática general del sistema productivo del Alto Valle, y la incidencia del avance de la urbanización en lo productivo y en el uso y estado de la infraestructura.

Resulta necesario también identificar algunas acciones orientadoras que puedan producir efectos positivos en el corto y mediano plazo, entre ellas un ordenamiento del uso del suelo entre lo rural y lo urbano, a la luz de la expansión de las urbanizaciones y los conflictos entre uso productivo y residencial, las actividades de servicios y las ligadas a los hidrocarburos; las de logística y con fines deportivos y otras que ocupan y transforman predios que cuentan con canales de riego y drenaje que son parte del sistema, que con frecuencia se ven obturados por la maleza, y sufren el abandono del mantenimiento o el no pago del canon por parte de sus titulares u ocupantes.

En línea con ello, y alentando que se promueva un amplio intercambio entre los distintos sectores involucrados (Estado Nacional, Estado Provincial, Municipios, Consorcios de Riego, Productores, Entes oficiales, etc.) se tendrían los elementos suficientes para que un equipo interdisciplinario de profesionales y técnicos que la región dispone, diseñe a partir de definiciones claves la mejor estrategia para poner en marcha un sistema productivo sustentable en el Alto Valle del Río Negro, considerando las múltiples restricciones actuales y disponiendo las inversiones necesarias para dotarlo de eficiencia.

Definir los lineamientos de un Plan de Acción siguiendo una visión sistémica, supone plantear estrategias que lo articulen a un proyecto de recomposición del sistema de riego y drenaje, y de producción del Alto Valle que apunte a una agricultura de calidad, competitiva, diversificada y sustentable en el más amplio sentido. Ello demanda necesariamente incorporar los aportes que resultan de los estudios del cambio climático y su impacto posible en la producción agrícola en sus distintas especies y las implicancias del deterioro del sistema de riego y drenaje para los productores afectados por los cambios en el uso del suelo, la pérdida de rentabilidad y el retraso en la inversión pública, entre otros factores.

Problemas y respuestas posibles

Un aspecto clave para poder avanzar en la resolución de los problemas existentes consiste en el reconocimiento de su existencia por parte del Estado, como así también de los productores y otros usuarios del sistema, asumiendo las responsabilidades que les competen en cada caso; y lograr que este reconocimiento se traduzca en la disposición a apoyar las obras o acciones que se formulen, como una prioridad colectiva.

La necesidad de formular un Plan Global no significa que no se deba ni se pueda encarar, en una primera instancia, un conjunto de acciones prioritarias y articuladas, en particular en la actual coyuntura de escasez hídrica, que permitan revertir en forma rápida los serios problemas que afectan a las áreas más críticas del sistema de riego y de las áreas productivas.

El análisis de situación sugiere una serie de acciones prioritarias:

1. Acciones tendientes a la optimización del uso del agua para riego. Para ello puede proponerse:

• Estudiar la instalación de sistemas de medición de la entrega volumétrica de agua a los productores, previa determinación de la dotación óptima de acuerdo a los tipos de suelo y de cultivo.

• Desarrollar e implementar programas de extensión orientados a mejorar la eficiencia de riego a nivel predial, compartidos con los responsables de consorcios; y.

• Promover de manera progresiva el uso de sistemas de riego de alta eficiencia.

2. Avanzar en la postergada adecuación de las obras de Infraestructura de la red de riego y drenaje

Las acciones deberán comprender la ejecución de un conjunto de obras nuevas y de remodelación de las existentes, para cuya definición resulta necesario realizar estudios e investigaciones complementarias, a fin de obtener información adicional acerca del uso del suelo en los distintos tramos del valle, y del estado real de las obras, y actualizar y complementar las obras propuestas en proyectos formulados y no concretados.

Informes consultados, dan cuenta de que se requieren obras de impermeabilización de los tramos de canales de la red oficial de riego cuyas pérdidas están asociadas al incremento de la capa freática. Y también obras de mejoramiento en el sistema de drenaje: remodelación y construcción de nuevas obras de arte, limpieza, profundización de drenes, y obras vinculadas a las descargas aluvionales, entre otras. Otras obras deberán computar el avance de la urbanización, y el asentamiento de nuevas actividades con los impactos que las mismas suponen.

Se requiere verificar, con información actualizada, si las zonas críticas de pérdidas de agua del sistema por la existencia de lama o de falta de mantenimiento de los canales se han extendido hacia otras áreas, e identificar las zonas salinizadas o con elevada capa freática que afectan la producción.

• Promover la remodelación de los canales comuneros cuyo estado es deficiente, afectados por el abandono de predios lo que deberá contar con la participación de los usuarios y Consorcios de riego respectivos.

• Realizar investigaciones complementarias con el fin de determinar la necesidad de obras adicionales de impermeabilización y mejoramiento de la red de drenaje.

Definir las obras complementarias. A partir de las investigaciones adicionales se deberán determinar los tramos de canales que resulta conveniente impermeabilizar para reducir filtraciones y pérdidas de agua.

Elaborar los proyectos definitivos y los presupuestos de las obras a ejecutar.

Las medidas propuestas deberían sectorizarse, priorizando aquellas zonas que presentan situaciones más críticas, dando cuenta a la población involucrada a fin de contar con su participación, abordando la problemática por distritos o por sectores más pequeños.

Avanzando paso a paso, podría desarrollarse la intervención para resolver de modo gradual los problemas vinculados a: por un lado, la definición del modo de uso del agua en situaciones de escasez hídrica grave, y por otro, la pérdida de agua y de eficiencia del sistema que provocan los elevados niveles freáticos que afectan los canales, la proliferación de lama, la acumulación de desechos y la contaminación que ello supone.

La acción coordinada favorecería la asociación de los regantes más próximos con intereses comunes y aportaría a la sustentabilidad del sistema de riego y drenaje, recurso vital para la producción frutihortícola en una zona árida como es la Patagonia norte.

El manejo de los bienes comunes naturales y construidos requiere de acciones concertadas público privadas, y de comportamientos social y ambientalmente responsables.

*Diputada nacional. Frente de Todos Río Negro


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