Investigan al padrastro de la nena embarazada

El padre biológico aportó su ADN en forma voluntaria. Afirman que ella “no es consciente de lo que pasó”.

CIPOLLETTI

CIPOLLETTI (AC).- El padre de la nena abusada se presentó voluntariamente para someterse al examen de ADN porque, a pesar de que no está entre los sospechosos, siente que cargaron responsabilidad sobre él. Ayer secuestraron varios elementos que provienen del entorno que convivía con la niña, entre ellos un teléfono celular. Hay dos hombres que están siendo investigados, uno es el padrastro.

Con tan sólo 11 años la víctima fue sometida a un aborto terapéutico la semana pasada, porque cursaba un embarazo de casi cinco meses de gestación. La madre, que la había llevado a vivir a una chacra junto con otra hija más chica y con el hombre que es su pareja, no se dio cuenta de la situación hasta el día en que se descompuso.

La nena concurre a una escuela primaria que funciona en un barrio de alta conflictividad social, en Cipolletti. El jueves, apenas la trasladaron a la guardia, los médicos advirtieron el embarazo. Entonces la madre se presentó en la Fiscalía y con la constancia de la denuncia se aplicaron los mecanismos previstos la ley 4796, de abortos no punibles.

La norma establece que se podrá solicitar la interrupción del embarazo cuando éste provenga de una violación porque “se presume la existencia de peligro para la salud física, psíquica o social”.

“La nena conserva la inocencia propia de su edad y no es consciente de todo lo que le pasó”, describió una de las fuentes judiciales. El lunes la víctima fue entrevistada a través de una cámara Gesell pero no aportó demasiados detalles. El fiscal José Rodríguez Chazarreta confía en que podrá resolver el caso a través de los exámenes de ADN.

El día de la intervención, los médicos obtuvieron una muestra de ADN que ahora será cotejada con el patrón genético de los sospechosos. El padre fue el primero en presentarse en una comisaría y manifestó su intención de someterse al examen.

La nena de 11 años estaba viviendo en una chacra que queda al norte de Cipolletti. En esa casa convivían, además de la madre, una hermana de 4 años, la pareja de la mujer y otro joven, que también es familiar. Apenas se conoció el caso, el fiscal apuntó al círculo más cercano a la víctima. Justamente esos dos hombres deberán aportar su ADN. Para la extracción de sangre tendrán que designar a un defensor, y entonces serán formalmente imputados en la causa.

Una segunda versión indica que la niña fue abordada por dos hombres cuando estaba en una plaza, cerca de la escuela. Pero ese relato lo introdujo a la causa otra persona, no la víctima, y deberá ser corroborado con los testimonios y la investigación policial.


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