Investigan si hubo excesos en un desalojo
El juez Jofré actuó de oficio tras las denuncias públicas por el procedimiento en Quillén
ZAPALA (AZ).- El fiscal de instrucción Marcelo Jofré inició una investigación de oficio para determinar si los efectivos policiales que tomaron parte en el desalojo de un campo en la zona de Quillén incurrieron en algún tipo de exceso.
Desde la fiscalía ya se iniciaron las medidas tendientes a confirmar o desechar las versiones que advertían sobre una supuesta «represión desmesurada» en contra los integrantes de la comunidad mapuche Currumil.
Paralelamente, su confirmó que las autoridades de esta agrupación radicaron una denuncian penal por este tema hacia los integrantes del Grupo Especial de la policía que participaron en la maniobra.
«Recién estamos en una etapa preliminar, se analizarán todos los informes aportados por las partes a los efectos de determinar que fue lo que sucedió y eventualmente deslindar responsabilidades» expresó una fuente cercana a la fiscalía.
Según trascendió, el fiscal Jofré ya observó los videos del hecho que dejó como saldo heridos en ambos bandos.
La presentación de los Currumil, por su parte, apunta directamente contra las autoridades policiales que tuvieron a su cargo el operativo de despeje ordenado por la juez civil de Zapala, Ivonne San Martín, a raíz de la denuncia presentada por el propietario del campo, Pedro Podestá.
El conflicto se inició hace meses cuando los mapuches resolvieron tomar posesión del campo argumentando que la tierra les pertenecía ancestralmente y que en su interior habría dos cementerios donde descansaban los restos de sus antepasados.
Podestá, un empresario de la construcción radicado en Buenos Aires, presentó una demanda civil y esgrimió el título de propiedad como principal herramienta.
Finalmente, la jueza Ivonne San Martín hizo lugar al reclamo del estanciero y le ordenó a la policía que liberara el campo.
El operativo se cumplió hace unos días y dio lugar a un enfrentamiento feroz entre los uniformados y los mapuches quienes resistieron a cascotazos. Luego de varias horas de tensión, la policía logró cumplir su cometido.
Lejos de resolverse, el conflicto se agudizó en las jornadas posteriores con un recrudecimiento de la lucha que terminó con lesionados.