Juan Ojeda, propiciador de ambientes y libertad

El escritor barilochense presentó “Álgebra”, su ópera prima, este sábado en el espacio cultural CreArte. Se trata de un libro que reúne cuentos que escribió diez años atrás. La música de Pelusa en el pupo y Mariano Rodríguez formó parte del evento.

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Diálogo de amigos: Juan Ojeda, Vanesa Arroyo y Cristian Aliaga celebran la aparición de “Álgebra”.(Foto: gentileza )

La palabra de Juan Ojeda tiene el don de descorrer el velo tras el que mantenemos ocultas discapacidades propias. La expectativa del auditorio que colmó el salón de CreArte el sábado comenzó a saciarse con la percepción de “La doncella ocasionada”, una versión audiovisual del cuento que introduce la lectura de “Álgebra”, libro en el que el autor incluye además “Cuentas”, “Demonios de ébano” y “Cubo”.

El rock inquieto de Pelusa en el pupo –Damián Marchetti (guitarra), Nicolás “Chino” Budack (batería), René Amblitti (bajo) y El Mago Ezequiel (percusión, quena, y accesorios)– y el dobro ejecutado por Mariano Rodríguez fueron aportes musicales al encuentro protagonizado por el diálogo entre el escritor y Vanessa Arroyo. Anécdotas, entretelones de la creación, definiciones y humor fueron algunos de los ingredientes.

Representando a la editorial Espacio Hudson, nacida “con múltiples células y sin un comité central”, Cristian Aliaga definió al editor como “alguien que se permite buscar aquello que quisiera leer pero que todavía no se publicó”, celebrando el libro de Juan como manifestación de que “el arte está para despertarnos ante aquello que no queremos mirar jamás, para hacernos sentir que las dimensiones que conocemos no son suficientes, para molestar, para dar la sensación de que hay algo detrás de lo evidente, de lo aparente. Para revitalizar la creación, porque toda expresión artística es una reinvención de sí misma y del artista”.

Descorrida la tela que lo mantuvo oculto mientras era presentada su “doncella”, Juan. Los amigos de Pelusa en el pupo “encontraron otro ritmo a mis silencios cuando escribía, tiene que ver con una respiración, otro tipo de pulso”, consideró. Vanessa “escribe, pinta, decora, es colega, amiga, maestra. La primera persona que leyó mis textos. Escribo desde los once años, para mí. Cuando todavía podía escribir a mano, mi madre encuadernaba los textos y yo les hacía tapas. Siempre con esa fantasía de un libro”, introdujo.

En el 2009 asistió a un taller en la Escuela de Arte La Llave. “Toda mi instrucción literaria es absolutamente informal, diría genital, porque siempre escribo lo que se me canta las pelotas. Si algo sé de literatura es gracias a Vane, fue fundamental dentro de este proceso que me llevó diez años”.

Juan “es una persona que cuestiona todo, fue un gran maestro, aprendí un montón con él en el taller. Que la literatura es un territorio de máxima libertad, que no hay certezas, que todo puede ser puesto en duda, cuestionado”, describió ella. “Todo debe ser cuestionado, sin duda”, enfatizó él.

Un centro cultural más

“Queríamos que la presentación de ‘Álgebra’ fuera en CreArte... CreArte es un centro cultural. Es una pena que muchas veces se lo conciba como lugar de contención, como si las personas con discapacidad fuéramos un charco de agua que hay que contener. Soy artista porque creo en la disidencia y además pertenezco al colectivo de personas con discapacidad; uno ha peleado mucho por la no sectorización. Soy una persona con discapacidad que escribe, no soy un escritor con discapacidad. Presentar el libro aquí es hacerlo en la casa de mis hermanos”, señaló Juan Ojeda.


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