“Justicia injusta para un paisano”
Hace unos días juzgaron a un paisano en tribunales de General Roca. Un paisano humilde pero de ley, honesto como pocos. ¿Quién no conoce a “Pepe” Parada en Cerro Policía, planicie El Jagüelito, bajada de Rentería? Él nació aquí. Por motivo de años malos (ceniza, sequías, etc.) llegó a aceptar un trabajo que le vino a proponer un estanciero vecino bueno para ser político, porque lo que le prometió fue todo al revés, porque nunca cumplió con lo dicho. Además, lo malo no fue que no le haya pagado, sino que “pisoteó” su honestidad diciendo a todo el que se encontraba que el paisano le había robado, que era un vago y que lo iba a matar. Esto lo sabemos todos en la zona, menos estos tres jueces, que además desconocen que este señor estanciero tuvo problemas con todos los puesteros que trabajaron con él, como así también con los vecinos. Con uno de sus hijos se agarró a golpes de puño aquí en el campo, y hasta la señora jueza de Cerro Policía fue víctima de sus amenazas. Todo el mundo sabe de las altanerías y arrogancia de este señor: en el Senasa de General Roca, en Ganadería, aquí mismo en el campo; todos saben el modo que tenía de manejarse. Lo que sucedió fue una desgracia que le tocó al confrontar con este paisano, y le podría haber pasado con cualquier otro trabajador de su campo o hasta con un vecino. Señores jueces, el paisano anda armado en el campo no para matar personas, sino por los pumas y perros salvajes que matan día a día nuestros animales. Me gustaría que al menos uno de ustedes me contestara: ¿qué haría si yo lo tratara de corrupto, de vago y lo amenazara de muerte? ¿Cuál sería su accionar si luego de amenazarlo de muerte usted, señor juez, se topara conmigo cara a cara y estuviéramos los dos armados? Si “Pepe” Parada, si este paisano es culpable, yo también me siento culpable, porque creo que yo reaccionaría de la misma manera que él. Sepan que aquí en el campo los valores inculcados por nuestros padres, como el respeto, la honestidad y la palabra, se defienden a veces con la vida, no con la plata. Sin intenciones de ofender a nadie, me despido, no sin antes decirles que en este tipo de casos hacen falta testigos de ambas partes para fallar con justicia, y para que la Justicia sea un poquito más justa. José Antonio Muñoz, DNI 29.795.759 Plottier
José Antonio Muñoz, DNI 29.795.759 Plottier