Así se planificó y ejecutó el asesinato del «Ruso» Auer, el agenciero de Neuquén

La acusación de la fiscalía es por homicidio agravado por el uso de armas en ocasión de robo. Los imputados Castro, Sosa y Falconi irán a juicio por jurados el año que viene. El primero ya tiene prisión preventiva por seis meses.





Gabriel Castro Herrera, de 62 años, se ganó la confianza de Miguel «el Ruso» Auer. Le resultó bastante sencillo: el agenciero más conocido de Neuquén era una persona amigable, de buen trato y poco desconfiada. Alguna vez le compró dólares en el búnker de 9 de Julio 43, tercer piso departamento A, intercambiaron teléfonos, se mensajearon.

El 24 de octubre pasado concertaron una cita. Castro, quien fue detenido el miércoles a la tarde, afirmó que no conoce a Auer, que no tiene celular desde hace tiempo -primero dijo que lo perdió hace 8 años, después 8 meses, luego volvió a 8 años- y asegura que también perdió tres o cuatro veces el documento, por lo que alguien utilizó su identidad para gestionar una línea telefónica.

Sin embargo el fiscal jefe de Homicidios, Agustín García, rescató del celular de Auer un mensaje de voz que le envió Castro. Además, es la cara del detenido la que aparece en un video capturado por una cámara del edificio el día del crimen.

«Venite que ahora tengo»


El fiscal jefe García y su equipo conversó con familiares de la víctima luego de la audiencia. (Yamil Regules)

«Venite que ahora tengo», respondió Auer a un mensaje de Castro, que estaba interesado en cambiar dólares. Y el imputado fue, según la fiscalía, ese 24 de octubre pasadas las 12:30 al edificio de 9 de Julio 43, con una gorra, apoyándose en un bastón y con zapatillas negras.

Se identificó por el portero con visor, y a un costado permanecieron sus cómplices Jorge Sosa y Jorge Falconi, ambos de 52 años, que fueron detenidos el miércoles en Mendoza. Una vez que ingresaron al edificio se dirigieron a los ascensores.

Sosa y Falconi, uno vestido de traje como un ejecutivo, el otro con el rostro semioculto por una gorra y un parche en un ojo, se bajaron en el segundo piso y subieron hasta el tercero por la escalera. Allí se volvieron a reunir con Castro.

El ataque mortal


Cuando Auer abrió la puerta de su oficina se encontró con el trío e intuyó lo que sucedía. Por eso intentó extraer su revólver Magnum .44 de la cintura. Pero Sosa fue más rápido, y le disparó dos veces con una pistola calibre .40.

Una de las balas le atravesó el brazo, la otra le ingresó por el cuello y le llegó al pulmón izquierdo. En el hospital Castro Rendón se lo extirparon, sufrió un shock séptico y falleció el 4 de noviembre.

Después del ataque a balazos los tres escaparon corriendo. Las cámaras de vigilancia instaladas en la zona, pleno centro de Neuquén, permitieron reconstruir su fuga hasta la calle Elordi donde se subieron a dos vehículos y desaparecieron del lugar.

Identificación y detenciones


El imputado dijo que no tiene teléfono y que no conoce a los otros detenidos, (Yamil Regules)

En base a tareas investigativas, visualización de cámaras, geolocalización de celulares y toma de testimonios, los investigadores de la fiscalía de Homicidios, de Seguridad Personal y de la comisaría Primera lograron identificar a los presuntos autores y detenerlos.

Castro fue apresado en su vivienda del barrio Progreso, donde vive con dos de sus cuatro hijos «desde hace 50 años», según dijo en la audiencia de formulación de cargos, asistido por el defensor público jefe Fernando Diez. Tenía puestas las mismas zapatillas negras con las que aparece en el video el día del ataque.

El imputado añadió que a los otros detenidos «no los conozco», «vivo de changas, porque era albañil pero por mi edad nadie me contrata», «no tengo plata para pagar un teléfono».

Sosa y Falconi cayeron en Las Heras, Mendoza, pero se sabe que estuvieron en Viedma y el Gran Buenos Aires, ocultándose. Serán extraditados en los próximos días a Neuquén para la formulación de cargos.

A juicio por jurados


El fiscal jefe García pidió 8 meses de prisión preventiva para Castro. Indicó que la acusación que pesa sobre él tiene una pena mínima de 13 años y 4 meses y una máxima de 33 años y 4 meses. Anticipó que pedirá que el juicio se realice ante jurados populares.

El defensor Diez cuestionó la calificación legal de homicidio en ocasión de robo porque a Auer no le sustrajeron ningún bien. En la oficina había 15 millones de pesos, en euros, dólares y moneda nacional, y en una riñonera la víctima tenía 20.000 dólares.

Seis meses de preventiva


García, Gerez, Domínguez y Peralta, en la conferencia de prensa sobre el caso Auer. (Yamil Regules)

El juez de Garantías Marco Lupica Cristo tuvo en cuenta los riesgos de fuga y entorpecimiento de la investigación, pero fijó la detención preventiva en 6 meses.

En la sala estaba uno de los hijos de Castro, quien en un breve diálogo con Río Negro aseguró que «mi padre vive prácticamente en situación de calle, no tiene celular ni plata para pagarse uno, no es el que aparece en el video. Lo agarraron por perejil».

Cuando escuchó que su padre quedaba detenido, se retiró enojado.

Familiares y allegados al «Ruso» Auer, en tanto, se quedaron conversando con el fiscal García, la asistente letrada Guadalupe Inaudi y su colega Bruno Miciullo sobre los próximos pasos de la investigación.

Antes de la audiencia de formulación de cargos, dieron algunos detalles del caso en conferencia de prensa el fiscal general José Gerez, la secretaria de Seguridad, Marianina Domínguez, y el jefe de la Policía, Julio Peralta.


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