Secta rusa en Bariloche: Rudnev seguirá detenido en Rawson, la causa se enreda y alegan deterioro de salud

La Justicia extendió hasta abril de 2026 la prisión preventiva de Konstantin Rudnev. La defensa denunció falta de estudios médicos y cuestionó el avance de la investigación.

La Justicia resolvió prolongar hasta abril de 2026 la prisión preventiva del ruso Konstantin Rudnev, imputado por presunta trata de personas en una causa que desde sus inicios despertó controversias, denuncias cruzadas y reclamos por supuestas irregularidades procesales. La extensión fue confirmada tras dos audiencias realizadas el viernes, en las que también se debatió su delicado estado de salud.

El fallo volvió a encender tensiones entre la defensa y el Ministerio Público Fiscal. Mientras la fiscalía sostiene que la causa es compleja y que aún se encuentra en plena investigación, la defensa denuncia estancamiento, falta de pruebas nuevas y un deterioro progresivo en la salud del imputado, que considera desatendido por las autoridades judiciales.


La decisión judicial y los fundamentos


El juez Juan Pablo Zapata resolvió extender la prisión preventiva de Rudnev hasta el 3 de abril de 2026, en línea con el argumento de la fiscalía, que aseguró que la investigación aún no concluyó y que cuenta con plazo procesal hasta marzo de 2026 para presentar la acusación final. La resolución fue adoptada pese a la oposición firme de la defensa, que había solicitado una morigeración de las medidas restrictivas por razones de salud.

Según se desprende del fallo al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la Justicia entendió que la complejidad del caso y la necesidad de resguardar la continuidad de la investigación justificaban la prórroga. En esa línea, se mantuvieron las restricciones vigentes y se rechazaron los planteos defensivos tendientes a modificar el régimen de detención.


El reclamo por la salud de Rudnev


El eje más conflictivo de la jornada estuvo vinculado al estado de salud de Rudnev. Su abogado, Carlos Broitman, argumentó que desde agosto se encuentran pendientes estudios fundamentales, entre ellos una endoscopía alta y baja para descartar pólipos potencialmente malignos.

También advirtió que no se han realizado evaluaciones respiratorias como espirometrías o estudios cardiológicos y neurológicos que podrían determinar el origen de episodios de agotamiento extremo.

Broitman recordó que el Hospital Santa Teresita de Rawson ya había ordenado estudios médicos y un traslado para su realización en Buenos Aires, pero que el pedido nunca fue cumplido. El viernes insistió con la solicitud: un traslado urgente para completar el diagnóstico. Sin embargo, el juez Zapata denegó el pedido, decisión que el defensor calificó como “incomprensible” y “riesgosa para la vida del imputado”.


Los informes médicos que alertan por su situación


Un informe firmado por los especialistas Luis Ernesto Sarotto y Mariano Duarte, del Hospital de Clínicas, encendió nuevas alarmas. En una carta del 18 de noviembre describieron que Rudnev presenta dificultades respiratorias progresivas, episodios nocturnos de asfixia, dolor torácico, ansiedad y pérdida de sensibilidad en los miembros superiores. También indicaron síntomas digestivos severos que requieren estudios que el penal de Rawson no está en condiciones de realizar.

Los médicos advirtieron que el imputado vive en un pabellón cerrado, sin ventilación y compartido con más de veinte personas fumadoras, situación que agrava su cuadro respiratorio. Señalaron además que recibe medicación esporádicamente y sin explicaciones comprensibles, debido a una barrera idiomática que impide el seguimiento adecuado del tratamiento.

“El diagnóstico incompleto podría comprometer su pronóstico”, concluyeron los especialistas, recomendando la derivación inmediata a Buenos Aires para completar los exámenes.


La defensa denuncia un proceso «estancado»


Además de la cuestión sanitaria, Broitman cuestionó el avance de la causa y afirmó que no se han incorporado pruebas nuevas. Sostuvo que el expediente se sostiene en conjeturas y que parte de la información remitida desde el extranjero es incorrecta. Recordó, por ejemplo, que Interpol negó la existencia de un pedido de captura internacional por Montenegro, uno de los elementos centrales que se habían mencionado al inicio del caso.

Para la defensa, la fiscalía vuelve a escudarse en la complejidad del expediente para justificar la falta de avances. Broitman insistió en que la prolongación de la prisión preventiva no tiene sustento en evidencias y que el proceso se desarrolla “sin pruebas materiales, con imputados que en algunos casos ni siquiera se conocen entre sí”.


Un giro inesperado: la presunta víctima niega haber sido víctima


En medio de la discusión sobre la prisión preventiva y la salud de Rudnev, surgió un elemento que podría transformar el rumbo de la causa. Elena Makarova, inicialmente presentada como víctima central del conflicto, presentó una querella penal contra los fiscales del caso y sostuvo que nunca fue víctima de Rudnev ni de ningún otro ciudadano ruso.

En su escrito afirmó que el Ministerio Público construyó un relato de trata que “nunca existió” y que incluso ignoró lo que ella declaró en Cámara Gesell. Según su relato, llegó a la Argentina escapando de una expareja violenta y fue sometida a procedimientos invasivos en el Hospital de Bariloche sin su consentimiento. También denunció violencia obstétrica, privación ilegítima de la libertad, retención de documentos y e incomunicación forzada.

“Fueron ellos quienes me convirtieron en víctima, no mis compatriotas”, sostuvo Makarova en su presentación.


Acusaciones contra personal médico y el rol de la fiscalía


En el relato presentado en sede judicial, Makarova apuntó de manera directa contra una enfermera y un médico, a quienes acusó de prácticas deshumanizadas e invasivas que la fiscalía habría avalado sin investigar. Afirmó que le quitaron el teléfono y documentos, la separaron de sus acompañantes y la trasladaron a un refugio donde permaneció incomunicada.

También señaló la ausencia de intérpretes, lo que dificultó su comunicación con personal médico y judicial. Esta barrera habría llevado a diagnósticos erróneos, falta de información y riesgo de malas prácticas. Su presentación incluyó pedidos de prueba y una recusación formal contra los fiscales.


Impacto procesal de la declaración de Makarova


Para Broitman, la declaración de la joven es determinante y modifica el eje central de la causa. Considera que la investigación ya no puede sostenerse cuando la única víctima señalada asegura que no lo es. También recordó que peritajes de Gendarmería Nacional descartaron la presencia de drogas en los secuestros realizados y que varios de los imputados no tenían relación entre sí.

Este cambio de escenario amenaza con alterar profundamente el expediente y alimentar los reclamos de la defensa para revisar la prisión preventiva y exigir el avance de la investigación.


Lo que viene


Con la prisión preventiva prorrogada hasta 2026, el proceso continúa bajo fuertes cuestionamientos. La fiscalía mantiene su posición respecto de la complejidad del caso y asegura que trabaja para presentar su acusación antes del plazo legal. La defensa, en contraste, insiste en que el expediente está estancado y que el deterioro de la salud del imputado exige medidas urgentes.

Los próximos meses serán decisivos para determinar si la causa avanza hacia una imputación formal o si el escenario judicial cambia a partir de la declaración de Makarova y de los cuestionamientos defensivos.


La Justicia resolvió prolongar hasta abril de 2026 la prisión preventiva del ruso Konstantin Rudnev, imputado por presunta trata de personas en una causa que desde sus inicios despertó controversias, denuncias cruzadas y reclamos por supuestas irregularidades procesales. La extensión fue confirmada tras dos audiencias realizadas el viernes, en las que también se debatió su delicado estado de salud.

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