La autopsia en el cuerpo de Cielo probó que hubo una agresión sexual

Es una de las líneas fundamentales para la teoría del caso de la acusación. Su objetivo es demostrar que Escobar cometió el femicidio para ocultar el abuso. Según el forense los cortes los hizo una sola persona, inexperta.

El fiscal Agustín García y el abogado querellante Marcelo Hertzriken Velasco en la audiencia de juicio. Foto Florencia Salto.

El fiscal Agustín García y el abogado querellante Marcelo Hertzriken Velasco en la audiencia de juicio. Foto Florencia Salto.

La autopsia reveló que el cuerpo de Cielo López tenía signos compatibles con abuso sexual. Así lo indicó el médico forense, Carlos Gordillo, en su exposición ayer ante el jurado popular. En tanto, Juan Carlos Escobar, el oficial encargado de analizar las prendas halladas junto al cuerpo de la víctima, constató una rotura en forma de óvalo en su ropa interior y varias en el saco de paño.

Ambos testigos resultaron fundamentales para la teoría del caso de la acusación, que sostiene que el imputado cometió el femicidio para ocultar la violencia sexual ejercida contra la joven de 18 años.

Gordillo explicó que la víctima presentaba una lesión contuso-cortante en la parte frontal de la cabeza que se produjo por el impacto de un elemento de superficie sólida. En la parte posterior tenía otra de las mismas características y de mayor tamaño. Según su lectura se trata de un "golpe-contragolpe".

"En el momento del primer impacto la persona pierde la consciencia, por ende la caída, que sería el segundo impacto es sin defensa. Cuando nosotros nos caemos atinamos a poner las manos, sino tenemos consciencia, caemos sin ningún tipo de defensa e impresiona que en la frontal anterior es el contragolpe", expresó. La causa de la muerte fue justamente el traumatismo de cráneo y la data estimada desde el momento del hallazgo es de "48 horas o un poco más." Señaló que estuvo sumergido "menos de 24 horas", lo que coindice con lo que plantea la acusación: que Escobar descartó el cuerpo el sábado 14 de septiembre de 2019.

Aseguró que tenía un hematoma en el ojo izquierdo, compatible con un golpe de puño. En sus brazos había evidencia de “maniobras de sujeción forzada”.

Agregó que en sus glúteos la víctima tiene un hematoma de 3 a 4 centímetros, de características vitales, es decir que se hizo mientras estaba viva. En la cadera derecha, en la zona para-genital fueron detectadas lesiones escoriativas. El examen ginecológico determinó una “equimosis, un trauma totalmente vital, dentro de la cavidad vaginal”. Las secreciones localizadas fueron semen.

"¿Usted nos podría decir que son lesiones propias de un abuso sexual?", preguntó el fiscal Agustín García. "Son compatibles con un abuso sexual", respondió el forense.

El cuerpo de Cielo estaba fragmentado: una parte se halló el domingo 15 de septiembre, y la restante al día lunes 16. Sobre los cortes provocados en el cuello, los hombros y ambas rodillas, el médico manifestó que se hicieron con elementos punzocortantes -de filo liso y otros irregulares- que eran "desprolijos" y quien los hizo “no tenía conocimiento”. Subrayó que no fueron “cortes rápidos” sino que hubo que hacer “fuerza” y que "por la cronología de las lesiones puede haber sido producida por una persona, también más, pero por una sola persona, si". Enfatizó en que el cuerpo no tenía sangre.

Mencionó que registraba 0,10 (gramos por litro) de alcohol y que había ausencia de drogas de abuso (cocaína, marihuana, psicofármacos).

Las prendas que fueron encontradas junto al cuerpo el domingo al mediodía fueron: una calza bordó, el saco de paño, ropa interior y un cuchillo con rastros de sangre.

La calza, dijo el oficial Escobar, tenía transferencia de material, esto significa que fue arrastrada contra un elemento que se lo produjo. El saco, que reconoció su hermana Damaris como suyo, fue el que presentaba más signos de violencia, tanto en la parte externa como en el forro.

Respecto de la tracción evidenciada en su ropa interior, la defensa le consultó al testigo si al haber sido una prenda encontrada en el río podría ser otro el origen de la rotura. Contestó: “el de la bombacha imposible que se pueda generar sacándola del agua”. En cuanto a los del saco, dijo, “se infiere que hubo una intensidad de fuerza mayor para poder provocar esas roturas.”

Inflamación y hematoma

Diego Marton fue el médico forense que examinó a Escobar el 17 de septiembre de 2019, a las 20.30 horas, un día antes de la formulación de cargos. El profesional aseguró que constató que el imputado tenía inflamación en los nudillos del dedo índice y mayor de la mano derecha.

-¿Eso puede ser por un golpe de puño?, preguntó García.

-Sí, un traumatismo, o un golpe de puño sobre una superficie que no haya sido áspera y rugosa, contestó el testigo.

-Como una cara, afirmó el fiscal.

-Claro, sobre una parte del cuerpo humano en la cual exista por debajo hueso, o algo más firme que pueda generar el traumatismo, pero a su vez una superficie blanda que no genera una lesión externa, agregó el médico.

Marton indicó un hematoma en la palma de la mano derecha. García insistió en si eso podría ser provocado por manipular fuertemente un cuchillo. "Si se ejerce presión puede generarlo", respondió Marton.

Registró, además, una lesión cortante superficial y otra paralela entre sí. "Corresponde a un elemento cortante de un filo liso", añadió.

Respecto de la antigüedad, Marton manifestó que tienen una evolución de entre cuatro a cinco días, lo que lo ubica en la cronología trazada por la acusación de que el femicidio se cometió el viernes 13.


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