La boda de Chelsea Clinton se prepara bajo el mayor de los secretos

La joven de 30 años contraerá matrimonio en breve -según los medios este próximo sábado- y el enlace supone todo un acontecimiento para la prensa estadounidense.

En Estados Unidos no existe la realeza, pero en su lugar hay personajes como Chelsea Clinton, la única hija del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton y la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Pero el problema es que a diferencia de lo que sucede con las casas reales europeas, donde por ejemplo Victoria de Suecia le dio el sí a su prometido Daniel en vivo frente a las cámaras, en el caso de Chelsea y su novio Marc Mezvinsky todo es “top secret”. O quizás aún: “más difícil de rastrear que la estrategia de Obama para Afganistán”, tal como lo formuló con malicia un importante diario norteamericano.

Desde que se mencionó la localidad de Rhinbeck en el condado de Dutchess, a poco más de dos horas de la ciudad de Nueva York, como posible lugar donde se lleve a cabo la ceremonia, no falta tema de conversación en la comunidad de unos 8.000 habitantes.

Con los medios no hay contacto. Según el diario “The New York Times”, los proveedores del lugar, encargados de los dulces, las flores, bebidas y vinos firmaron una cláusula de confidencialidad. Y cumplen con lo pactado. Sin embargo hay indicios que no pueden ser pasados por alto: todas las habitaciones de los mejores hoteles están reservadas, incluso en la localidad vecina de Staatsburg, donde las 31 habitaciones de que dispone la Mansion Belvedere estarán ocupadas un mismo día.

Los habitantes de Rhinbeck hablan de helicópteros que sobrevuelan Astor Courts a poca altura. La lujosa mansión en estilo Beaux Arts en las afueras de la localidad sería el lugar elegido para la celebración de la boda de Chelsea. El millonario estadounidense John Jacob Astro IV hizo construir la finca en 1902, pero falleció poco después, como pasajero del Titanic.

De todas formas, Astor Courts, está bloqueada en forma hermética. Cuando dos periodistas del “New Yorker” ignoraron el letrero que rezaba “Acceso prohibido a quienes no estén autorizados” para tomar unas fotos fueron detenidos por la policía sin vacilaciones. Ahora podrían verse obligados a cumplir una pena de 15 días en la cárcel.

Pero además hasta aquí no existe ninguna confirmación oficial. Al alcalde James Reardon todo este secreteo parece incluso que lo pone nervioso. A él nadie le informó de nada, ni siquiera el servicio secreto. “Mi mayor preocupación es el tránsito y la intervención en casos de emergencia. Quiero que en cualquier caso haya seguridad”, se quejó el funcionario en el “Wall Street Journal”.

En Rhinbeck podría producirse un gigantesco espectáculo de personalidades, política y medidas de seguridad. Según las estimaciones, el número de invitados podría llegar al medio millar.

El matrimonio Obama no asistirá finalmente al enlace, como confirmó el portavoz de la Casa Blanca, pero sí que se espera a Oprah Winfrey, la reina del talk show, a la cantante y actriz estadounidense Barbra Streisand y al director de cine Steven Spielberg. Habitantes del distrito como Amanda Weaver, que gestiona una pizzería en Rhinbeck se alegra por el evento. “Es de lejos el acontecimiento más importante que hubo en esta ciudad”, le dijo al diario “New York Daily News”.

Eso sí, no es un secreto el orgullo de los padres por el casamiento de Chelsea. Mamá Clinton hace rato que firma apuntes con la abreviatura “MOTB”, una popular abreviatura para “Mother of The Bride” (Madre de la novia). “Es lo más importante en mi vida en estos momentos”, señaló la la secretaria de Estado.

También su esposo está ansioso y conmovido: “Intentaré no llorar”, prometió Bill Clinton hace poco. Al canal de televisión estadounidense CBS le reveló hace poco que su hija le había sugerido bajar unos kilos antes de llevarla al altar. “Ella considera que no estoy en forma”, dijo.

DPA


Exit mobile version