La comedia y el drama de la vida en un monólogo

"Buscándolo", una obra de Pamela Marmissolle.



“Buscán-dolo” se presenta-rá hoy a las 23 en el café de Buenos Aires 133.
NEUQUEN (AN).- El monólogo “Buscándolo” que encarna la joven actriz Pamela Marmissolle se presentará hoy a las 23 en el café de Buenos Aires 133 de esta capital. Además, el público tendrá la posibilidad de apreciar este trabajo actoral el sábado de partir la medianoche y el domingo desde las 23 en ese lugar.

Pamela tiene 23 años y cursa la licenciatura en actuación en el Instituto Universitario Nacional de Artes en Buenos Aires. Explica que el personaje La Chacha, protagonista de “Buscándolo”, surgió un día en la “cola de un teatro en la capital. De pronto me acordé de cuando era chiquita y estaba en un coro de Cipolletti, en el que tenía que recitar Bicicleta Blanca de Piazzolla”.

La emoción fue tan grande que cuando llegó a su casa esa noche sintió que tenía que hacer algo con ese recuerdo. “Me puse una boina y empecé a recitar, con la misma voz y de la misma manera en que lo hacía cuando era una nena”, detalla. Así nació La Chacha, esta payasa dramática “que no es cómica”, aclara la actriz. Y continúa: “nunca estudié clown, así que espero que la gente no asista esperando una comedia”, se ríe. Con el tiempo “se fueron sumando otros textos al monólogo, es como muy catártico”, dice Pamela con su sonrisa amplia. El trabajo se presentó en varias oportunidades en Neuquén, y en cada puesta “se iba redondeando, puliendo…y sigue creciendo, recién ahora está comenzando a cerrarse”, explica.

Pamela encara su carrera dando pasos pequeños, medidos. “Al principio sólo invitaba a los conocidos para cada función, y después me animé a trabajar en una difusión más amplia”, reconoce. Aclara que “si bien la devolución hasta ahora fue positiva, me interesa mucho la opinión de la gente que no me conoce y que asiste por primera vez a ver el espectáculo”.

“Creo que es un trabajo genuino”, afirma la artista, y cuenta que “los que me conocen dicen que hay mucho de mí puesto en ese personaje, que eso se nota”. Además, para Pamela “es muy difícil definir este monólogo, porque no es cómico ni dramático…es muy personal”.

La decisión de ir paso a paso implica aceptar las propuestas que le ofrece la región, aunque siempre con el norte puesto en concluir la carrera. “Me quedo hasta marzo, pero después vuelvo a estudiar”, asegura esta chica que gesticula continuamente y que regala su sonrisa sin temores. “Antes quería abarcar todo, pero no lograba vencer el miedo a arriesgarme, y este monólogo es un poco eso, vencer el miedo a mostrar algo mío”.

La actriz asume que “todo lo que tengo ahora es esto, que es un montón, y a la vez es poquito”.

Y es que la práctica cotidiana que implica el trabajo actoral resulta para ella una gratificación, y siente que está creciendo con la propuesta que trae a Neuquén, aunque exista también la certeza de que siempre aparece por delante un sendero largo, que irá transitando “pasito a pasito”.


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