La cosecha y su incidencia sobre la calidad
Una tarea que influye sobre el resultado final del proceso productivo y determina el tiempo de vida posterior para la fruta hasta que concluya su comercialización.
Temporada frutícola
Como parte de un ciclo anual testigo de la fertilidad de nuestra región, la cosecha es el fin de un proceso productivo y el inicio de otro. Dependiendo de la calidad de la recolección, la fruta tendrá una mayor o menor vida de poscosecha y hará más o menos costoso el proceso de frío y empaque.
El momento óptimo de inicio y finalización de cosecha de cada variedad está determinado por una serie de índices de mayor o menor importancia dependiendo si se trata de manzanas o peras. Estos índices, que deben ser usados en conjunto, son: firmeza de pulpa de la fruta (presión), sólidos solubles, acidez y degradación de almidón.
En general, la presión es un índice muy efectivo en la mayoría de las variedades de manzanas y peras, sin embargo en algunas manzanas también es necesario el uso de otros indicadores como el color de fondo ( Galas, Fuji, Pink Lady) y la intensidad del color de cobertura (Pink Lady).
En nuestra zona, el calendario tentativo para el inicio de la cosecha se informa inicialmente teniendo en cuenta los días que transcurren desde la plena flor de cada variedad (Cuadro 1). Posteriormente las fechas se ajustan de acuerdo con un Programa de Madurez que lleva adelante el INTA desde hace muchos años, lo que ha permitido acumular una importante experiencia al respecto. Es posteriormente el Senasa el que autoriza, a base de estas recomendaciones, el inicio de la cosecha.
Este ajuste indica solamente cuándo comienza y no el momento óptimo para guarda o larga conservación.
En el Cuadro 2 se muestran posibles índices de momento inicial (temprano), medio y tardío para la cosecha, como datos orientativos que deberán ser ajustados de acuerdo con los mercados donde se destina la fruta, el sistema de conservación utilizado (convencional, atmósfera controlada, atmósfera controlada dinámica) y si se aplica o no 1MCP (1 Metilcloropropeno: Smartfresh y 1MCP Action ).
Planificación y preparación de la cosecha
Para obtener buenos resultados, antes de iniciar la recolección es necesario planificarla, considerando la cantidad de kilos o bins a levantar por cada variedad, su disponibilidad y programar la necesidad de cosechadores para que no se atrase la de una variedad y repercuta en la misma y en otras.
Es importante recorrer los cuadros y determinar aspectos que hacen a la planificación de la cosecha, tales como: en pera Williams, el lugar de mayor tamaño de la fruta; en manzanas Gala o Rojas, los sitios con mayor color, etc. y en función de esas observaciones colocar los bins en esos cuadros el día anterior.
Los elementos de cosecha, tales como bins, cuellos protectores, escaleras, tarjetas identificadoras, estado de los caminos, lugares de acopio, tractor y tractoelevador, recolectores, etc., deben estar preparados con la debida antelación.
Manos a la obra con la cosecha
En toda organización, el recurso humano es el más importante, por lo que los cosechadores son una pieza clave en el engranaje de la recolección.
Es fundamental que previo a su inicio los operarios reciban instrucciones claras sobre cómo cosechar, color y tamaño de la fruta, descarte y de manera enfática cómo evitar dos de los principales defectos producidos durante el proceso: los golpes o machucones y las heridas de pedúnculo. Asimismo aclarar la modalidad de la cosecha, si el pago es por día o por tanto y el valor del día o el bins que van a recibir.
Consejos para los operarios
La cosecha debe hacerse tomando la fruta con la mano entera, sin apretarla con los dedos, girándola de tal manera que se desprenda de la planta con el correspondiente pedúnculo.
No cosechar tironeando la fruta ya que puede desprenderse sin pedúnculo o con el dardo que la sostiene. Para ello es importante subir los escalones necesarios para que la fruta a cosechar quede a una altura apropiada y al alcance de la mano y no haya que estirar el brazo para tomarla.
Cosechar fruta con el dardo crea problemas en el proceso de empaque por la presencia de hojas en el bins. Además hay destinos comerciales que no permiten, por razones sanitarias cuarentenarias, la presencia de hojas en la fruta embalada.
Es aconsejable cosechar primero la fruta que está en todo el sector bajo del árbol y así evitar golpearla posteriormente con el movimiento de la escalera. Dejar la fruta en el bins y subir nuevamente a la escalera con el recolector vacío. En cada sector, se debe cosechar de arriba hacia abajo y completar el recolector a medida que se desciende con el objetivo de no poner en riesgo la propia estabilidad y no golpear la fruta contra las rodillas o la escalera. Si es necesario completar el recolector, hacerlo con la fruta del sector inferior de las plantas siguientes.
Al depositar la fruta en el recolector se deberán evitar los golpes, para ello una buena medida es colocar primero la parte posterior de la palma y luego dar vuelta la mano para que la fruta se deposite en forma suave, caso contrario mantener el cuidado al colocarla sobre el resto de la fruta.
Es imprescindible llevar la lona del recolector corta para que al subir o bajar la escalera no se produzcan golpes contra la escalera o la rodilla del cosechador.
Los bins deberán llenarse de manera pareja, sin formar montañas por donde luego la fruta rueda, se golpea o se producen heridas de pedúnculo.
De igual forma se tendrán los mismos cuidados al depositar el recolector haciéndolo correr sobre la fruta ya cosechada.
EEA INTA Alto Valle