La costa marina es el Edén de los pescadores

Bahía San Blas y la ensenada de Bahía Rosa, son dos destinos que en esta época siguen recibiendo a los aficionados a la pesca. El pejerrey panzón y el pejerrey manila se capturan desde la costa o se pueden contratar embarcaciones para tirar la línea mar adentro.



Aún en otoño y parte del invierno, y salvo que caigan rayos o un diluvio, la costa marítima renueva su convocatoria para los pescadores en los espacios más buscados como Bahía San Blas (a 100 km de Patagones) y la ensenada de Bahía Rosa (a unos 75 kilómetros de Viedma ).

Basta con abrigarse, preparar la caja de pesca, desenfundar las cañas y en tan solo un escape de fin de semana a San Blas le puede reportar a los aficionados una grata satisfacción.

Una formación de pequeñas rompientes es ideal para pescar el pejerrey panzón.

Hasta fines de junio todavía hay ofertas como para treparse a una lancha y cobrar pejerreyes o róbalos cercano al kilo y medio.

Esta estación -previa a las jornadas más frías del año- viene siendo benévola para los más avezados que prueban desde la costa. Es que, por estos días, predomina el viento norte lo que implica que el pejerrey “panzón” se encuentra a escasos metros de la empinada playa de ripio.

El lugar de privilegio y para pasar un fin de semana sensacional en su tranquilidad y su intimidad “es ingresar a los canales de la isla Gama”, según Carlos Pozobón, un guía de pesca conocido en la zona  como “Carloto”.

Éste suele incursionar por allí con su embarcación “Odisea” que tiene dos tremendos motores de 140 caballos de potencia cada uno, si alguien lo contrata. Allí, a tres o cuatros metros de profundidad se puede intentar suerte con las dos especies mencionadas.

Las actividades en San Blas no giran solo en torno al principal atractivo de tirar la caña al agua, sino que también hay que hacerse tiempo y recorrer la isla.

La ribera de la isla está formada por canto rodado y arena.

Desde el punto de vista geográfico se encuentra separada del continente por la “Ría del Jabalí”, por lo tanto recorrer por los caminos consolidados parte del perímetro disfrutando de playas de canto rodado es una experiencia que, según expertos, el visitante no puede pasar por alto.

Las excursiones por las playas de arena presentan un excelente programa alternativo para los fanáticos de los vehículos todo terreno, más aún si son pescadores ya que podrán acceder a sitios aptos para cobrar piezas desde la línea de marea. La villa cuenta con servicios, sala de primeros auxilios, policía, estación de servicio, talleres mecánicos.

Esta época también invita a los aficionados a la ensenada Bahía Rosa, sobre el Camino de la Costa que es de ripio, y está ubicado en dirección al puerto de San Antonio Este.

Allí, está la playa preferida del pejerrey “manila” que se captura a pocos metros. El lugar se llama “El tamarisco” y suele llenarse ya que el lecho marino es un tobogán con casi cuatro metros de profundidad muy cerca de la línea de marea. Hay que tener algunas precauciones en ese sector porque en forma inesperada puede aparecer un lobo marino o una orca al acecho.

Bahía Rosa y la zona del "Tamarisco", el mejor lugar.

 Para quienes viajen a la ensenada, deben tener en cuenta que se trata de una playa solitaria. Deben llevar todo lo necesario ya que no tiene servicios y avisar que no contestará los mensajes.

Precios

$400
sale el alojamiento por día y por persona en casa o departamento con base a tres o cuatro personas.
$1500
o $1800 sale una excursión de pesca en Bahía San Blas con equipo y carnada.

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