La defensa pidió otra audiencia para debatir las salidas de Soñé

La situación del abusador condenado a 30 años de cárcel ya llegó al Tribunal Superior de Justicia por un recurso de la fiscalía, que considera el caso "de gravedad institucional".

Por Redacción

Si el recurso extraordinario de la fiscalía prospera, serán ocho los jueces que en menos de dos años habrán opinado si Carlos Soñé puede gozar de salidas laborales o no. La madeja legal en torno del caso va cobrando espesor, las partes cruzan escritos de tono cada vez más elevado y las decisiones se postergan.

La que más quiere evitar las dilaciones es la defensa, que ayer pidió a la Oficina Judicial que fije una audiencia para discutir las condiciones de las salidas laborales de Soñé (43).

La abogada Melina Pozzer se basa en el último fallo del Tribunal de Impugnaciones, que el viernes pasado ordenó “que se incorpore (al condenado) al régimen de semilibertad” y que se fijen “la actividad (que desplegará), extensión horaria, régimen de confianza” y otros detalles.

El viernes también, la fiscalía presentó una enérgica impugnación extraordinaria para que el corte final lo haga el Tribunal Superior de Justicia.

Se quejan los fiscales José Gerez y Maximiliano Breide Obeid de que el Tribunal de Impugnación que ordenó las salidas laborales “no ha tenido en cuenta la opinión del Gabinete Técnico Criminológico, en su dictamen, donde se valoró negativamente el acceso del interno al beneficio de la semilibertad”.

El pronóstico de riesgo criminológico de Carlos Soñé es medio-alto»

Dictamen del gabinete técnico criminológico.

Según ese diagnóstico, que “Río Negro” publicó la semana pasada en exclusiva, “el pronóstico de riesgo criminológico de Carlos Soñé es medio-alto. Mantiene una conducta desimplicada subjetivamente con respecto al delito por el cual cursa condena, con ausencia de juicio crítico, sin registro del daño ocasionado. Se observa escaso registro del otro. Diagnóstico psicopatológico presuntivo: trastorno parafílico de tipo pedofílico con componentes sádicos, no limitado al incesto”.

Soñé fue condenado en 2004 a 30 años de prisión por un hecho que cometió en 2002 en Cutral Co: violó y agredió al hijo de 3 años de quien era su pareja, que también fue condenada. El niño murió por una peritonitis.

En los últimos dos años, seis jueces examinaron la situación de Soñé: Raquel Gass, Gustavo Ravizzoli (ambos le negaron las salidas, la primera fue recusada), Diego Piedrabuena (aún no fijó su postura), Federico Sommer, Liliana Deiub y Héctor Rimaro (los tres que ordenaron las salidas laborales).

Ahora intervendrán otros dos, y eventualmente tres, del Tribunal Superior.

Su participación se debe al recurso de los fiscales, quienes consideran que el caso “reviste gravedad institucional”.

Extraoficialmente se debatía ayer en la Ciudad Judicial si el recurso del Ministerio Público había sido presentado en tiempo. La admisibilidad será el primer obstáculo que deberá sortear para entrar en la consideración de los vocales del TSJ.

La fiscalía pone el foco donde no debe, sigue buscando retardar las salidas y nada más».

Defensora Melina Pozzer.

Para la defensora Pozzer, “la fiscalía pone el foco donde no debe, sigue buscando retardar las salidas y nada más. Tendría que preocuparse porque el Estado no cumple con su obligación de darles tratamiento a los detenidos. Esto se visibiliza por Soñé, pero hay muchos casos más”.

Según el escrito de los fiscales (también lo firman Carlos Caroselli y Andrés Azar), “la decisión del Tribunal de Impugnación se aparta infundadamente de los informes elaborados por las psicólogas y trabajadoras sociales del gabinete técnico criminológico, que aconsejan se instrumenten tratamientos en la unidad penitenciaria para que en el futuro el condenado pueda ser reevaluado para acceder al beneficio laboral y de cambio de nivel de confianza que se pretende”.

Los jueces de Impugnación dijeron que es un informe “sin mayor argumentación, que adolece de actualidad y fundamentación”.

En cambio, la fiscalía planteó que el dictamen y “la opinión negativa de las técnicas está fundado en la falta de tratamiento psicológico” entre otros argumentos.

Cuestiona además que sus salidas sean para trabajar en un microemprendimiento de quien es su pareja actual, que vende productos por internet a través de una página que está caída.

La defensa argumenta que Soñé utilizará los conocimientos adquiridos en prisión para ponerla al día, y añade que tras 17 años preso no tiene otras oportunidades para elegir.

2002: Soñé cometió la violación del hijo de 3 años su pareja, quien murió de una peritonitis.

2004: Fue condenado a 30 años de prisión por abuso sexual agravado.

2017: Le autorizan una salida mensual de 12 horas con pulsera electrónica. La reemplazan por un policía de civil.

2018: Le autorizan dos salidas mensuales de 12 horas siempre con un policía.

2018: Pide salidas laborales que le corresponden por el tiempo que lleva detenido. Aún están en discusión.

2021: Podrá pedir la libertad condicional.

2031: Agotará la pena y saldrá en libertad. Tendrá 55 años.


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