“La deuda histórica: Salto Andersen”

Redacción

Por Redacción

El gobierno provincial y en especial el municipal de Río Colorado han hecho uso y abuso de la bandera histórica que significa para la región el aprovechamiento energético del llamado Salto Andersen. La “Yacyretá de Río Colorado”, símbolo de corrupción y abuso, está de nuevo parada. Se llenaron la boca, tanto Collado como los Villalba, Fito y Juanchi, hablando de que a fin de mes estaría funcionando. Trataron como la Inquisición a los apóstatas a todos los que se oponían a un endeudamiento a todas luces exagerado. Son enormes y siderales los números del dinero que se gastó, lo que ya se desembolsó y lo que a “tira y afloja” aprobó la Legislatura de Río Negro. La realidad palmaria son las expresiones de la empresa subcontratista de la obra en boca de su titular quien, en un reportaje realizado el 9 de marzo por Hugo González Crespo, expresó: “Estoy un poco cansado porque es una situación que se viene repitiendo desde hace tiempo y después de que todos hemos hecho un gran esfuerzo para llegar hasta acá evidentemente hay un tercero al que le importa muy poco lo que le está pasando a la gente”, dijo Sergio Marré, titular de la empresa subcontratista Marré SRL, en clara alusión a la contratista principal, Isolux Corsan SA. El hecho objetivo, que refleja la página de Río Colorado Noticias, es que “Marré convocó a los casi setenta obreros para anunciarles que debía suspenderlos por al menos una quincena, sin haber podido abonar la que finalizó la semana anterior, en virtud de que la empresa responsable, Isolux Corsan SA, adeudaba dos meses de certificaciones por los trabajos realizados durante los meses de enero y febrero, mientras que la gente de otras provincias y localidades fueron enviados a sus casas de franco o directamente suspendidas”. Nadie señala la gravedad que tiene, porque es la prueba palmaria de utilizar lo que son banderas legítimas de desarrollo sólo para el enriquecimiento personal de los que aprovechan las licitaciones. Hemos dicho en otra oportunidad que pervierten todo lo que tocan. Muchos pensaron que esa expresión es muy fuerte y “opositora”. Los hechos de la realidad muestran que la expresión es corta para describir lo que pasa. Los hechos desenmascaran a los aprovechadores. Es el pueblo el que tiene que asegurarse, a través del voto, que nunca más suceda lo mismo. Víctor Tomaselli, DNI 11.913.974 Río Colorado


El gobierno provincial y en especial el municipal de Río Colorado han hecho uso y abuso de la bandera histórica que significa para la región el aprovechamiento energético del llamado Salto Andersen. La “Yacyretá de Río Colorado”, símbolo de corrupción y abuso, está de nuevo parada. Se llenaron la boca, tanto Collado como los Villalba, Fito y Juanchi, hablando de que a fin de mes estaría funcionando. Trataron como la Inquisición a los apóstatas a todos los que se oponían a un endeudamiento a todas luces exagerado. Son enormes y siderales los números del dinero que se gastó, lo que ya se desembolsó y lo que a “tira y afloja” aprobó la Legislatura de Río Negro. La realidad palmaria son las expresiones de la empresa subcontratista de la obra en boca de su titular quien, en un reportaje realizado el 9 de marzo por Hugo González Crespo, expresó: “Estoy un poco cansado porque es una situación que se viene repitiendo desde hace tiempo y después de que todos hemos hecho un gran esfuerzo para llegar hasta acá evidentemente hay un tercero al que le importa muy poco lo que le está pasando a la gente”, dijo Sergio Marré, titular de la empresa subcontratista Marré SRL, en clara alusión a la contratista principal, Isolux Corsan SA. El hecho objetivo, que refleja la página de Río Colorado Noticias, es que “Marré convocó a los casi setenta obreros para anunciarles que debía suspenderlos por al menos una quincena, sin haber podido abonar la que finalizó la semana anterior, en virtud de que la empresa responsable, Isolux Corsan SA, adeudaba dos meses de certificaciones por los trabajos realizados durante los meses de enero y febrero, mientras que la gente de otras provincias y localidades fueron enviados a sus casas de franco o directamente suspendidas”. Nadie señala la gravedad que tiene, porque es la prueba palmaria de utilizar lo que son banderas legítimas de desarrollo sólo para el enriquecimiento personal de los que aprovechan las licitaciones. Hemos dicho en otra oportunidad que pervierten todo lo que tocan. Muchos pensaron que esa expresión es muy fuerte y “opositora”. Los hechos de la realidad muestran que la expresión es corta para describir lo que pasa. Los hechos desenmascaran a los aprovechadores. Es el pueblo el que tiene que asegurarse, a través del voto, que nunca más suceda lo mismo. Víctor Tomaselli, DNI 11.913.974 Río Colorado

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