Cannabis medicinal: Argentina y Brasil intercambiaron avances sobre el desarrollo del cultivo en la Patagonia
El encuentro binacional se desarrolló en el auditorio del Diario RÍO NEGRO, donde investigadores del INTA y de la Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária presentaron sus investigaciones y avances en torno al desarrollo del cultivo y producción.
El desarrollo del cannabis medicinal en Latinoamérica dejó de ser una serie de esfuerzos aislados para convertirse en una construcción colectiva de saberes. Durante el Encuentro Binacional de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial que se celebró en Roca, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y su par brasileño, Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (Embrapa), decidieron poner en común sus investigaciones bajo un objetivo claro: la integración soberana del conocimiento científico.
Este puente científico se apoya en años de trabajo en los valles y laboratorios patagónicos, donde el INTA ha logrado producir con un cultivo complejo como el cannabis. La presencia de la delegación brasileña en la región no es casual, sino el reconocimiento a un modelo productivo que ya muestra resultados concretos en el campo.
El encuentro que tuvo cinco paneles contó con la participación de destacados expositores de Argentina y Brasil, pertenecientes a INTA, Embrapa, Ciencia Sativa, la empresa Pasedati SAS, la Universidad Nacional del Comahue y representantes de GS1 Argentina.

También estuvo presente durante la apertura la intendenta de Roca, María Emilia Soria quien celebró el encuentro y recordó la aprobación de la ley de cannabis medicinal en 2027, cuando era diputada. «La verdad que me pone muy contenta, me llena de orgullo saber que no estábamos equivocados, que se hizo un camino muy interesante. Los argentinos hicimos un desarrollo muy importante y que hoy somos referencia de Brasil que recién están comenzando a hacer ese camino«, celebró.
Hito en Argentina: encuentro binacional de cannabis medicinal en Roca
La jornada dejó en claro que el desarrollo del cannabis medicinal en la región ya no se limita a ensayos aislados, sino que avanza hacia un esquema integral. “Queríamos complementarnos en esta actividad que es tan importante y necesita de tanta investigación y desarrollo”, explicó Mariana Amorosi, directora del Centro Regional Patagonia Norte del INTA, al describir el objetivo del encuentro junto a Embrapa.
En ese sentido, remarcó que uno de los ejes centrales es mostrar avances concretos. “Nos parecía importante dar a conocer cómo se vienen desarrollando los avances en cuanto al cultivo, las variedades y el laboratorio que ya se está finalizando”, sostuvo. Ese laboratorio permitirá avanzar en la producción de resina, materia prima clave para los preparados medicinales.

Desde la mirada brasileña, el trabajo del INTA aparece como una referencia directa para acelerar procesos. “INTA ya tiene mucha experiencia, es una oportunidad de cambiar experiencias y trabajar en conjunto”, afirmó Daniela Matías de Carvalho Bittencourt, integrante de Brepaba al destacar el nivel de desarrollo alcanzado en Argentina.
Esa valoración se apoya en la similitud de los objetivos entre ambos países. “Lo que están haciendo acá es muy similar a lo que queremos desarrollar en Brasil”, explicó, y agregó que ese recorrido previo permitirá “empezar nuestras investigaciones de manera correcta, segura y con trazabilidad”, incorporando estándares desde las primeras etapas.
El boom del cannabis medicinal en Brasil y la articulación con el INTA
El desarrollo del cannabis medicinal en Brasil no surgió desde la planificación estatal sino desde la demanda social. “El proceso empezó como una bomba de presión porque la gente ha empezado a usar medicamentos de cannabis hace más de 10 años y todavía no teníamos la oportunidad de producir en Brasil”, explicó Beatriz Marti Emygdio, integrante de Embrapa y presidenta de la Associação Latino-Americana de Cânhamo Industrial.
Ese escenario derivó en un problema estructural de acceso. “Eran productos caros, importados, con dificultad de acceso, sobre todo para la gente más simple”, señaló, y agregó que la situación escaló a nivel judicial: “La gente empezó a entrar en la justicia para que el gobierno ofrezca los medicamentos”.
La presión social terminó empujando cambios regulatorios. “En principio de 2026 hemos tenido nuestras reglas en Brasil para poder hacer los cultivos comerciales”, afirmó, marcando el inicio de una nueva etapa con producción local.
Consumo en Brasil
- 1.000.000
- son las personas en Brasil que consumen actualmente cannabis medicinal todos los días, según Beatriz Marti Emygdio, integrante de Embrapa y presidenta de la Associação Latino-Americana de Cânhamo Industrial.
El trabajo colectivo y la perseverancia académica permitió avances regulatorios clave. “Ahora se puede cultivar para investigación, trabajar con diferentes límites de THC y las autorizaciones son institucionales”, detalló, habilitando un escenario más dinámico para universidades y centros de investigación.
En ese contexto, el vínculo con Argentina aparece como estratégico. “Es muy interesante la interacción de INTA con una empresa privada y una asociación, es un modelo que está muy bien y que todavía no tenemos en Brasil”, destacó Beatriz.
La red de Empraba, fue creada en 1973 para desarrollar la base tecnológica de un modelo agrícola y ganadero genuinamente tropical y esta presente en las cinco regiones de Brasil con más de 43 unidades administrativas, 400 laboratorios, más de 7.800 empleados y tres laboratorios internacionales en Estados Unidos, Europa y África.
“Me encantó la interacción de INTA con una empresa privada y una asociación, es un modelo que está muy bien y que todavía no tenemos en Brasil”,
Beatriz Marti Emygdio, integrante de Embrapa.
Del laboratorio al paciente: la red que profesionaliza el cannabis medicinal patagónico
El despliegue del cannabis medicinal en la región se sostiene sobre una base de precisión técnica liderada por el INTA Alto Valle. La bióloga Gabriela Calzolari explicó que uno de los focos actuales está en la eficiencia productiva y la seguridad desde el inicio hasta el final de la cadena productiva: «Trabajamos en ensayos de consumo hídrico, densidad de plantación y evaluaciones de biocontroladores orgánicos para garantizar que el producto final sea medicina de alta calidad», señaló.
El avance hacia la producción de derivados ya tiene un punto concreto en la región con la puesta en marcha del laboratorio de extracción de resina en Guerrico. La resina es la base de los extractos y fitopreparados, y su desarrollo marca el paso de la investigación al acceso. En ese sentido, el objetivo es directo: “que esa materia prima pueda llegar a la gente a través del sistema de salud”, integrando producción, control y distribución en un mismo esquema.
Este conocimiento técnico se potencia con la trayectoria de las organizaciones sociales, un actor clave en la soberanía del saber. Roxana Aguirre, presidenta de la ONG Ciencia Sativa, subrayó que el trabajo en red es la clave del éxito regional: «Ciencia Sativa genera y trabaja para generar políticas públicas que sean posibles y reales el acceso de las personas que necesitan usar el cannabis de uso medicinal», afirmó. La meta es que este mismo año los preparados magistrales lleguen a los pacientes con patologías complejas.

La articulación entre el Estado y el sector civil es lo que permite que la Patagonia sea hoy un polo de referencia internacional. Mariana Amorosi, Directora Regional del INTA, destacó que esta alianza con Ciencia Sativa y empresas como Pasedati SAS es fundamental para cerrar el círculo de la trazabilidad. «Apostamos a la trazabilidad absoluta mediante estándares QR, desde la semilla hasta el aceite, para asegurar la eficacia de la medicina que llegará al sistema de salud», enfatizó Amorosi.
Un hito central de esta gestión es la creación de la Maestría en Cannabis junto a la Universidad Nacional del Comahue (UNCO), una formación de posgrado que busca profesionalizar el sector en todo el continente. Según detalló Amorosi, esta propuesta académica es «única en Latinoamérica» y responde a la necesidad de capacitar profesionales con respaldo científico: «Es el eslabón que falta para que la industria crezca con seriedad y conocimiento formal».
El desarrollo del cannabis medicinal en Latinoamérica dejó de ser una serie de esfuerzos aislados para convertirse en una construcción colectiva de saberes. Durante el Encuentro Binacional de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial que se celebró en Roca, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y su par brasileño, Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (Embrapa), decidieron poner en común sus investigaciones bajo un objetivo claro: la integración soberana del conocimiento científico.
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