La etapa más enigmática de Perón
Narra los encuentros con López Rega, Isabel, Galimberti y Vandor.
Víctor Laplace aceptó el reto de componer por cuarta vez a Juan Domingo Perón en “Puerta de Hierro (El exilio de Perón)”, cuando el tres veces presidente debió exiliarse, en el filme que se estrena mañana en la región. A finales de los 50 y principios de los 60, Perón logró más seguridad en la residencia madrileña “17 de Octubre” en Puerta de Hierro, que se convirtió en lugar de reuniones más o menos secretas con delegados, sindicalistas y políticos que lo ayudarían, o no, en la vuelta a su tierra. Es una época con enigmas todavía no resueltos, como lo fueron las presencias de Isabel Martínez, de José López Rega, pero también de otros personajes claves, como el más tarde presidente Héctor J. Cámpora, Rodolfo Galimberti, Antonio Cafiero y José Ignacio Rucci. “En esta historia hay leales, y desleales, pero a simple vista todos se confundían”, aseguró Laplace. “No es casual que en la primera escena haya un Perón solo frente al espejo y que en la final se lo vuelva a ver solo, despojado, cuando está por regresar a la Argentina’, asegura el actor, que ya incursionó cuatro veces en el cine como director. El guión usa como excusa para el relato el ficcionado encuentro de Perón con una joven sastre madrileña. Ese personaje, encarnado por Natalia Mateo, descubre de quien se trata y al quedar embelesada por su simpatía y sus anécdotas, le regala al entonces ex mandatario en el exilio un grabador de cinta del tipo Geloso, para que registre esas historias nunca contadas desde una perspectiva personal. Laplace y Fernández se meten desde la ficción en un territorio hasta ahora no abordado, y hasta temido: el que tiene que ver no sólo con Perón y su tercera esposa, María Estela Martínez, interpretada con singular precisión por Victoria Carreras, sino también con el siniestro secretario José López Rega, en memorable trabajo de Adolfo Yanelli. Como si esos personajes conocidos como “el entorno” fuesen un desafío menor, también pone en la mira al fallecido dirigente montonero Rodolfo Galimberti, el dirigente sindical Augusto Timoteo Vandor, al entonces futuro presidente Héctor J. Cámpora y al doctor Antoni Puigvert, interpretado por Federico Luppi. “Hay leales y no leales’, asegura Laplace con tono revisionista: “Perón estaba rodeado de amigos y enemigos y toda esta es una etapa es la que intentamos reconstruir’, asegura el actor, que ya compuso a Perón en ‘Eva Perón’, de Juan Carlos Desanzo en 1996, y en la serie ‘Padre Coraje”. “Tocar este punto, es decir la relación de Perón con Isabel y López Rega, implicaba un riesgo, un precio a pagar, y por eso tuvimos un gran cuidado de no caer en el morbo, una situación que también se da con la llegada de los restos de Evita a la quinta 17 de Octubre en Puerta de Hierro”, explica el director. “No es casual que la película termine en octubre de 1972. La situación se torna complicada con esa irrupción de López Rega, incluso en lo físico, en momentos en que el deseo de Perón era el de volver, consciente de que estaba enfermo y no le quedaba demasiado tiempo de vida”, insiste Laplace. Javier Lombardo interpreta al empresario Jorge Antonio, Manuel Vicente a Cámpora, Sergio Surraco a Galimberti y Federico Luppi encarna al doctor Puigvert, con el que Perón tuvo una relación no solo médico-paciente sino también de larga y entrañable amistad. (Télam).