La Fed termina el estímulo monetario en EE.UU.
De todos modos, mantiene en cero la tasa de interés.
AP
WASHINGTON (DPA).- La Reserva Federal (Fed) estadounidense anunció ayer que dejará de comprar bonos del Tesoro, un programa que aplicaba desde el 2012 para estimular la economía y que fue reduciendo paulatinamente debido a la mejora de la situación coyuntural, aunque advirtió que mantendrá la tasa de interés en su mínimo histórico. El banco central estadounidense apuntó que siguen mejorando las perspectivas para la economía, el mercado de trabajo y la estabilidad de los precios. El Comité Monetario de la Fed (FOMC) dio cuenta en tanto de “sólidas ganancias” en el mercado del empleo, uno de los sectores a los que presta más atención para decidir su política monetaria. La economía se ha fortalecido gracias a sólidos gastos de consumidores y negocios, el crecimiento en el sector de la manufactura y un aumento en la contratación laboral que ha reducido la tasa de desempleo a su menor nivel en seis años, 5,9%. Pero la industria de la vivienda sigue vacilante y la debilidad mundial impone una amenaza potencial al crecimiento de la economía estadounidense. El final de las compras de bonos del Tesoro y títulos hipotecarios había sido anunciado. Por eso, su impacto en los mercados fue moderado: Los principales mercados bursátiles estadounidenses cerraron con una ligera baja (el Dow Jones cayó 0,2%) . En Europa no hubo tendencia clara, con leves subas y bajas, mientras en Latinoamérica destacó la caída de Brasil (-2,45%) La Fed comenzó hace dos años a comprar bonos de largo plazo del Tesoro y títulos inmobiliarios por 85.000 millones de dólares mensuales, una cifra que fue reduciendo desde principios de año. El banco central estadounidense aplicó esta política como medida de estímulo para la economía con la intención de generar una presión sobre las tasas a largo plazo y estimular las inversiones. En cambio, la Fed prometió dejar las tasas cercanas a cero, el mínimo récord en el que se ubica desde fines de 2008, durante “un período de tiempo considerable” . El principal argumento es que la inflación sigue estando demasiado baja, al ubicarse en el 1,5%, 0,5 puntos porcentuales por debajo del objetivo del gobierno. De todas maneras, el banco central se mostró más abierto que nunca a elevar la tasa. Si la inflación y el mercado laboral se acercan a los objetivos de la Fed más pronto de lo previsto, es probable que la suba de la tasa se produzca “más rápido de lo estimado”, indicó el comunicado. Los analistas estiman que este cambio en la política de la Fed se producirá a mediados de 2015. La Fed destaca también que la inflación continúa por debajo de su objetivo de 2%, destacando la influencia de la baja del petróleo en el débil aumento de precios. Un dato concreto sobre la situación coyuntural podría surgir el jueves, cuando se den a conocer las cifras de crecimiento del tercer trimestre. En el segundo trimestre, el producto bruto interno (PBI) subió un 4,6%, mientras que en el anterior bajó 2,1. Además, el 7 de noviembre se publican las cifras de desempleo de octubre. El último dato la ubica en el 5,9%, la tasa más baja desde julio de 2008.