La gastronomía en tiempos de crisis

Hoy es el día del trabajador de uno de los rubros más importantes para la economía de las poblaciones cordilleranas. Pero la realidad marca un 30% de desocupación en Bariloche aún en temporada alta. Igual, hoy habrá festejos.

El trabajo en gastronomía y hotelería registra una larga tradición en esta ciudad y brinda sostén económico a miles de familias, pero está lejos de pasar un buen momento, dijo con realismo la secretaria general de la Uthgra, Rosa Negrón.

Afirmó que la precarización laboral, la práctica generalizada de la “media jornada” y la multiplicidad de tareas son algunos de los abusos que les toca enfrentar.

Aun así, este 2 de agosto habrá festejos y felicitaciones, como cada año, cuando el Día del Gastronómico, es una ocasión ideal para construir identidad y “promover los derechos” de los trabajadores del sector, según afirmó Negrón.

El sindicato gastronómico de Bariloche tiene representación en esta ciudad y también en Villa la Angostura y San Martín de los Andes, donde la actividad emplea a unos 9.000 trabajadores.

La secretaria general afirmó que los empresarios “tienen siempre una excusa a mano” -entre las que enumeró la baja temporada, la devaluación o la falta de nieve- para escudarse en lo que definió como una “crisis permanente”.

Señaló que por ese motivo abunda la “media jornada mentirosa”, en la cual el empleado cumple jornadas de ocho horas y cobra sólo por cuatro horas “en blanco” y el resto “en negro”.

Dijo que la mayoría de las empresas, incluso los hoteles de mayor categoría, “no emplean a todo el personal que corresponde por convenio” y que por esa razón la gastronomía en Bariloche –aún en temporada alta– tiene índices de desocupación del 30%.

Según Negrón, debido a la escasez de personal en muchos establecimientos es práctica habitual la sobrecarga de trabajo y la “multitarea”, que viola las reglas convencionales, y que provoca por ejemplo que “haya mozos haciendo también de comis, peones de cocina haciendo de bacheros y mucamas que dan una mano en el lavadero”.

Caso extremo

Señaló como caso extremo el de un hotel de alta categoría que tiene 220 habitaciones “y se maneja con sólo tres mozos”.

La dirigente gremial admitió que “el costo de tener a todos los empleados anotados y en blanco es muy alto”, pero que no le corresponde al gremio plantear esos reclamos sino a las cámaras empresarias.

Estimó sin embargo que la crisis no es tan grave como lo declaran los prestadores turísticos y que “basta caminar por la avenida Bustillo para ver cómo crece la hotelería”.

En materia de salarios dijo que acaban de acordar un aumento en todo el país, pero que también podrían estar mejor si las empresas aceptaran extender a seis meses el plus local de productividad. Señaló que un trabajador inicial de la categoría más baja cobra hoy 14.700 pesos de bolsillo.

El sindicato gastronómico tiene en esta ciudad un centro de capacitación que hace pocos días diplomó a 68 jóvenes en los cursos de cocina, bartender y pastelería.

“La formación es muy buena y los chicos salen contentos y conscientes de sus derechos, pero muchos no consiguen trabajo y se tienen que ir de la ciudad”, aseguró Negrón.

“La vida del gastronómico es como la del tachero, la del peluquero; son todos los días historias distintas con la gente”.

Turco Varela, trabaja

en el sector gastronómico desde 1983.

“El mozo tiene que ser medio psicólogo. Uno ve entrar y se da cuenta si la persona está bien o mal, qué se le puede ofrecer, cuánto puede gastar”.

Turco Varela también trabajó en Bahía Blanca y Comodoro Rivadavia.

El dato

“Es de destacar que tengamos trabajo”

El secretario general del sindicato en Neuquén capital, Jorge Bascur, resaltó la importancia de mantener y defender los puestos de trabajo en el sector. “Estamos en temporada y trabajando a pleno. Eso es una alegría para nosotros”, destacó el dirigente.

“Que tengamos trabajo en estos momentos que vive la Argentina es para destacar. Sin dudas, es el camino”, agrego. Por otra parte, el sindicalista dijo que evalúan la situación salarial y la posibilidad de lograr la apertura de paritarias semestrales para no perder terreno.

Datos

“La vida del gastronómico es como la del tachero, la del peluquero; son todos los días historias distintas con la gente”.
“El mozo tiene que ser medio psicólogo. Uno ve entrar y se da cuenta si la persona está bien o mal, qué se le puede ofrecer, cuánto puede gastar”.
14.700
pesos de bolsillo percibe un trabajador inicial en la categoría más baja de los trabajadores gastronómicos.

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