La hicieron arrodillar

Redacción

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- Rosario Gladys Giménez Ortiz (27) fue asesinada de tres disparos con una pistola calibre 9 milímetros efectuados a poca distancia. Pero como si la potencia del arma fuera poca, las pericias demostraron que antes de dispararla su atacante la hizo arrodillar.

Eran cerca de las 18 cuando los cuidadores de una petrolera dieron con el cuerpo de la joven, mientras hacían una recorrida de rutina por las inmediaciones. La muchacha estaba boca abajo, ya sin vida.

La autopsia determinó que recibió tres tiros. Si bien el orden no está en claro, se presume que el primero fue de frente y le dio en el pecho. La joven cayó hacia atrás y un costado, por la fuerza del impacto. Y fue entonces que recibió los otros dos que le dieron por la espalda y en su recorrido le dañaron los brazos y una mano.

Así como el chip de uno de sus dos celulares estaba totalmente destruido la joven también había sido despojada de todo tipo de documentación, por lo que la fiscal de feria Gloria Lucero debió realizar un identikit para pedirle a la comunidad si alguien la reconocía.

Fue recién una semana después de su asesinato que la compañera del inquilinato en el que Rosario vivía en Plaza Huincul la pudo identificar, ya bajo la investigación del fiscal Maximiliano Breide Obeid. A partir de ese dato el caso comenzó a cambiar.


NEUQUÉN (AN).- Rosario Gladys Giménez Ortiz (27) fue asesinada de tres disparos con una pistola calibre 9 milímetros efectuados a poca distancia. Pero como si la potencia del arma fuera poca, las pericias demostraron que antes de dispararla su atacante la hizo arrodillar.

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