La locura por las enlozados que empezaron Trocca y Lepes sigue en auge

Los enlozados van de la mano de la cocina. Si gana el delivery pierde el enlozado. Mientras tantos visitamos la fábrica líder en Latinoamérica.



SUE es Sociedad Uruguaya De Esmaltados es una fábrica que puso play en 1923 en Montevideo, transformándose desde entonces en una protagonista indiscutible en la historia de los enlozados en Latinoamérica.

Gabriel Varela, director gerente y tercera generación y su sobrina Mercedes, cuarta generación y encargada de la impronta fresca en los nuevos modelos de esmaltados, hablaron con Yo Como de su mega firma.

Charlamos en una fresca oficina de SUE luego de atravesar un laberinto de escaleras, pasillos y puertas dentro de la fábrica donde antes funcionaba una curtiembre.

Si bien desde hace algunos años aparecieron con la fuerza de la moda y todo el food style me despiertan recuerdos muy positivos ya que mi vida y la de muchos de ustedes están atravesados en mayor o menor medida por estos objetos, que se esmaltan a 820 grados y que le quitan el sueño a más de uno.

En los últimos años desde Jamie Oliver, pasando por Mallmann, Lepes y Trocca, muchas cocineras y cocineros han sumado a sus filas los queridos y fabulosos enlozados.

“Una de las firmas que creó la empresa pertenecía a un grupo de importadores de aquí de Uruguay que importaban los productos enlozados de Alemania. Cuando vino la primera guerra mundial se cortó el suministro. Desde Alemania se quedaron sin producto, motivo de la guerra. Entonces se juntaron los que en ese entonces importaban los productos de Alemania y dijeron vamos a tener que comenzar a fabricar acá porque esto va pa largo. Entonces se juntaron y fundaron Sociedad Uruguaya de Esmaltados. Cuando empezaron, lo hicieron importando los productos en crudo desde Argentina, o sea la cacerola en chapa la traían acá y acá la esmaltaban. Pero cuando empezaron a trabajar se había terminado la guerra. Al poco tiempo pusieron un taller mecánico y se comenzó a producir, estampar y esmaltar acá” Cuenta Gabriel Varela, con exactitud y parsimonia.

Al poco tiempo de finalizada la guerra se comenzó a abrir el mercado. Lo curioso de eso fue que Alemania comenzó a reconstruirse y a vender los mismos productos que vendía antes de la guerra a precios muy bajos para reconquistar los mercados. Eso da origen a las primeras leyes de anti dumping contra los productos alemanes que se vendían a precios inferiores a los de la guerra. ¿Deja vú?, ¿repetición constante de la historia?, saquen sus propias conclusiones.

En Uruguay surgieron las primeras leyes de protección a la industria nacional. Originadas justamente por eso. Eso les dio cierta garantía y seguridad a las industrias y crecieron bastante. Pero como nada dura demasiado vino la segunda guerra mundial y atacó otros problemas que eran el abastecimiento de la chapa de hierro. Ahí comenzaron los altibajos en la industria por falta de materia prima. Terminó la guerra, los países se abroquelaron, la economía se encerró con aranceles altos y todos los países comenzaron a proteger sus industrias. En ese momento Uruguay despega. Exportaban a Venezuela, Ecuador y Paraguay. Luego la protección fue aumentando y los enlozados como tantas otras industrias fueron a morir al mercado interno.

En Argentina Ferrum y Capea eran las únicas fábricas de esmaltados, además de sanitarios. Luego ambas dejaron los enlozados y SUE comenzó a exportar a Argentina.

“Argentina es un cliente importante, pero somos conscientes que es bastante irregular.En 1923 hacíamos jarritos esmaltados, ahora hacemos jarritos esmaltados. La verdad somos sobrevivientes”, cuenta Gabriel mientras tomamos agua fresca porque la temperatura pasa los 35 grados afuera y la calle se dobla y derrite.

Mercado interno

Desde que se inició la fábrica SUE vende en el mercado interno. No puede haber un uruguayo que no tenga un enlozado. Desde el punto de vista del marketing quedó como un producto popular para las clases bajas. Pero se da una cosa extraña. Si lo usa un cocinero celebridad todo el mundo quiere tener enlozados. Si aparece asociado a alguna imagen cotidiana nadie lo pide.

Mercedes es cuarta generación de responsables de SUE. Es diseñadora textil y es quien de alguna manera le está sumando una bocanada de aire fresco a los diseños “El esmaltado no tiene la versatilidad industrial que pretenden los grandes diseñadores. Tiene limitantes en los colores, en el diseño, la pieza. El diseño del artículo no puede tener filo. Todo tiene que tener ángulos redondeado. No hay una paleta amplia de colores, vamos de a poco, sumando lo que podemos, no hay una paleta infinita de colores”

Mercedes estuvo detrás de la línea que la cocinera Lucía Soria ha instalado en su nueva pizzería Rosa en el barrio de Ciudad Vieja. Una línea especial hecha a medida de la ganadora del boom televisivo Master chef Uruguay.

Virtudes

Los esmaltados son antibacteriales. Se puede almacenar comida en la heladera y freezer y se puede cocinar con ellos. A diferencia de otros materiales y sus toxicidades.

Frases sueltas

“Creo que es una articulo que, si bien está de moda no es de un mercado creciente, es cíclico, como la moda”.

“Los enlozados van de la mano de la cocina. Si gana el delivery pierde el enlozado”

Curiosidades

La mayoría de los hornos del mundo son enlozados por dentro, así también como los termo tanques.

En las calles de París en su mayoría la nomenclatura está hecha de enlozado.

SUE tiene matrices para más de 150 productos diferentes.

45 empleados en la actualidad.En la década del 50 eran alrededor de 200.

Imbatibles

Parrilla en Uruguay o Infiernillo en Argentina. El brasero desde su aparición es uno de los productos más vendidos y utilizados como, así también el horno de hornalla, la famosa parrigas.

Automatización

Antes en los hornos de caja había un tipo que abría la puerta, metía las piezas, cerraba la puerta, abría, sacaba las piezas y así. Se alimentaba ese calor con fuel oí y el hornero era Einstein, era el dios, sabia cuando estaba a punto el horno, la pieza, etc. Había una categoría metalúrgica que era “hornero de esmaltado” ese era Messi. Faltaba el hornero y se acababa la industria, de ahí se pasó al horno continuo, es el mismo horno que luego incluyó una cadena y a partir de ahí se automatizó todo y ese que era Messi, en mayor o menor medida comenzó a mirar un poco más de afuera el partido.


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