La medicina prepaga

Desde el inicio de la pandemia, los representantes de los sistemas de salud de medicina prepaga ganan protagonismo en los medios, a fin de hacer “hinchada” frente a una potencial estatización de sus “empresas”, lo cual dentro de la perspectiva del “negocio de la salud” puede parecer lógico.

Ahora bien, más que estatizar los usuarios de los sistemas de salud, necesitamos la misma seguridad jurídica que estos empresarios reclaman. Los sistemas de salud son la única fuente de ingresos que no tienen ni las regulaciones de las compañías de seguro, ni las obligaciones de los bancos por ejemplo. Y no citamos precisamente ejemplos “socialistas”. Las empresas de salud son para sus titulares una fuente interminable de dinero cuyas obligaciones son relativas hacia los usuarios.

Los ciudadanos necesitamos un contrato real, que obligue a las empresas de salud a ofrecer las prestaciones y lugares de atención que promocionan con cada plan. Cuando tomamos las prestaciones nos dan el panfleto que la empresa de salud termina modificando continuamente con tal de no pagar costos.

Necesitamos una ley que obligue a las empresas de salud a crear una cuenta fiscal, donde el fin del dinero de las cuotas tenga por destino el sistema de salud y no el financiamiento de “negocios” como la compra de canales de televisión, de acciones de empresas de energía o inversiones inmobiliarias, etc. Porque después, cuando necesitamos un turno, una operación, comienzan los conflictos y la letra chica de los panfletos, además de pagarles a los médicos honorarios miserables u obligarlos a que hagan un diagnóstico en diez minutos.

Fulvio Tesei

DNI 17.681.955

Buenos Aires


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