La oposición pierde terreno en Siria

Por Redacción

DAMASCO.- El ejército sirio leal al presidente Bashar al Asad controla actualmente toda la zona de Quseir (centro), a la cual quiere tener acceso la ONU para ayudar a la población civil. El último bastión rebelde en la región de Quseir (centro-oeste de Siria) cayó en manos de las tropas del régimen, informaron ayer la televisión pública siria y la del Hezbollah libanés, que combate al lado del ejército. Los analistas estiman que el ejército sirio lanzará ahora el asalto a la ciudad de Homs, más al norte, y en otras regiones del país de las que perdió el control desde el estallido del conflicto. La ciudad de Quseir, cercana a la frontera libanesa, se ha convertido en un símbolo tanto para el régimen como para los rebeldes. La región es estratégica porque une Damasco con el litoral, dispone de varias carreteras de aprovisionamiento de armas y despeja el camino al régimen para apoderarse de la ciudad de Homs. “Nuestras valientes fuerzas armadas restablecieron la seguridad y la estabilidad en Bueida Al Sharqiya”, afirmó la cadena oficial siria refiriéndose a esta localidad donde se habían refugiado los rebeldes después de haber perdido esta semana la ciudad de Quseir, hasta entonces uno de sus bastiones. “Bueida Al Sharqiya, último bastión de los hombres armados [rebeldes] cayó. El ejército sirio se hizo de nuevo con toda la región de Quseir”, afirmó el reportero de Al Manar. Después del anuncio de la toma de Bueida, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido, expresó su preocupación por lo que pueda pasarles a los rebeldes y a los civiles que se encuentran en esta ciudad situada al norte de Quseir y afirma temer “una matanza”. “¿Dónde están los cientos de civiles y de heridos que huyeron de Quseir para refugiarse en Bueida Al Sharqiya? No tenemos noticias de ellos”, afirmó el OSDH. (DPA)