La otra cara del cemento frío

La capital tiene áreas naturales protegidas de gran valor ambiental y educativo. Fueron opacadas por el avance del urbanismo. Un grupo de ambientalistas del municipio trabaja para revalorizar estos espacios y generar conciencia para su protección.





Considerado el gran humedal del oeste capitalino sigue siendo un blanco fácil para el arrojo de basura.

Considerado el gran humedal del oeste capitalino sigue siendo un blanco fácil para el arrojo de basura.

Más de 80 especies de aves se registraron en la laguna de San Lorenzo, uno de los cinco sectores de la ciudad considerados patrimonio municipal y área natural protegida. En el agua, que cubre la mitad del área de reserva, no sólo crecen los juncos.


Hace pocos meses un relevamiento científico coordinado por una bióloga, detectó fauna variada y actividad subacuática de microalgas, microorganismos y hasta mojarritas.


Se trata de un humedal en pleno barrio, que requiere de protección y cuidado para que no sea contaminada con basura domiciliaria y con su flora y fauna en peligro de extinción por falta de un plan de manejo, que indique qué se puede y no en el lugar.


Con belleza diferente, otras áreas de la ciudad que integran el Sistema Municipal de Áreas Protegidas (SIMAP) son el Parque reserva natural de Los Dinosaurios, el Bardas Soleadas, la hostigada reserva del Parques Bardas Norte y el Parque Universitario Provincia del Monte, que la ciudad comparte con la Universidad Nacional del Comahue.


El muestreo biológico de flora y fauna en la laguna de San Lorenzo fue realizado con la colaboración de la recientemente creada Guardia Ambiental, un equipo de municipales que se dedicarán a la preservación y vigilancia de las áreas de reserva de la ciudad.


En el registro de las aves migratorias y residentes de la laguna las más numerosas son patos y cisnes, garzas, rálidos y gallinetas, monjitas, benteveos, piojitos y golondrinas.


La historia de la Laguna de San Lorenzo se remonta a la excavación que realizó la empresa que construyó el aeropuerto en la década del 60 cuando buscaba áridos.


En el lugar comenzó a fluir agua subterránea de la napa. En tiempos de tormenta, la laguna funciona para contener inundaciones. Tiene entre 70 centímetros y 1,10 metros de profundidad, es agua no potable de una extensión de casi 15 hectáreas en un espacio de 20 que tiene el área de reserva natural.


Los juncos le dan un alto nivel de depuración natural, y el registro de avifauna logró demostrar una activa vida biológica en el humedal. “El gran desafío es que nos apropiemos de la laguna como humedal de la ciudad, junto con el Parque de los Dinosaurios, es el patrimonio natural que tenemos”, sostuvo, el subsecretario de Medio Ambiente de la comuna, Francisco Baggio.


Consideró que el lugar tiene un “gran potencial” para desarrollar como área educativa, un paseo urbano con un anfiteatro y la vinculación al Parque del Oeste.

“La estrategia es poner en valor las áreas protegidas con un plan de manejo: qué se puede y que no se puede hacer en cada lugar para preservarlo”.

Francisco Baggio, subsecretario de Medio Ambiente de la ciudad.

Las Bardas y el Parque de los Dinosaurios

El Parque de los Dinosaurios fue relevado por paleontólogos y es otra área natural protegida de la ciudad. Está ubicado sobre la barda -sector de Huilén y Novella donde hay un gran reservorio de restos fósiles del periódo cretácico en una zona comprendida por unas 18 hectáreas.
Hay en marcha un plan de delimitación y demarcación para que se puede conservar y preservar del avance de la urbanización;con un uso educativo y turístico de la zona hasta con la instalación de un museo de Sitio en un futuro cercano.
El parque Bardas Soleadas está ubicado detrás de Mudón y Muten, en el faldeo de la meseta. Es área protegida porque es un imponente mirador natural donde se pueden verificar las estratificaciones de la barda neuquina, con una amplitud de la flora y fauna de la zona.
El Parque Norte es el área más concurrida, tiene un gran valor educativo y ambien tal,intervenido para el uso de actividades aeróbicas, está delimitada por sectores lindantes a la vieja ruta 7 y requiere de una delimitación para su desarrollo como área educativa y ambiental.


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