“La política de hoy y de siempre”

Redacción

Por Redacción

Mantienen un discurso, híbrido y disperso, que nunca quedó claro al sentir de un pueblo. No digo un pensamiento que forma militantes, hablo de pueblos enteros cagados de hambre. Se echan la culpa, ruines, entre ellos se olvidan del hombre con todas sus ruinas, los que los votaron por tantas mentiras. Se enriquecen siempre, se empobrece el mismo. Es el mismo circo que compramos siempre. Y la masa media los escucha y sufre, porque nuevamente nadie entiende el reclamo de igualarlo todo entre esta gran familia de seres humanos. Siguen las banderas hablando a los gritos, no existe la pausa donde se reflexione sobre leyes sagradas que protegen a esta humanidad de toda mentira. No les importa nada, justifican todo con lengua habilidosa que no dice nada. Y todo este pueblo observa la farsa, se vuelve a dormir, mastica entre dientes la vieja distancia entre lo que dicen y esa sensación que nunca se calma de seguir sintiendo que siguen robando aquello tan soñado, un mundo más justo donde todos tengan la posibilidad de expulsar tanto ruido y vivir sintiendo que construye a pasos esa vida noble que sueña, hace tanto tiempo, en todas sus noches. Roberto Savasta DNI 14.251.572 Bariloche

Roberto Savasta DNI 14.251.572 Bariloche


Mantienen un discurso, híbrido y disperso, que nunca quedó claro al sentir de un pueblo. No digo un pensamiento que forma militantes, hablo de pueblos enteros cagados de hambre. Se echan la culpa, ruines, entre ellos se olvidan del hombre con todas sus ruinas, los que los votaron por tantas mentiras. Se enriquecen siempre, se empobrece el mismo. Es el mismo circo que compramos siempre. Y la masa media los escucha y sufre, porque nuevamente nadie entiende el reclamo de igualarlo todo entre esta gran familia de seres humanos. Siguen las banderas hablando a los gritos, no existe la pausa donde se reflexione sobre leyes sagradas que protegen a esta humanidad de toda mentira. No les importa nada, justifican todo con lengua habilidosa que no dice nada. Y todo este pueblo observa la farsa, se vuelve a dormir, mastica entre dientes la vieja distancia entre lo que dicen y esa sensación que nunca se calma de seguir sintiendo que siguen robando aquello tan soñado, un mundo más justo donde todos tengan la posibilidad de expulsar tanto ruido y vivir sintiendo que construye a pasos esa vida noble que sueña, hace tanto tiempo, en todas sus noches. Roberto Savasta DNI 14.251.572 Bariloche

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