La serie barilochense que nació de la cuarentena
El actor Adrián Marré incursiona en una producción de introspección en tiempos de aislamiento. Se emite por redes sociales.
La serie “Conversándome (efectos de la cuarentena)” es una de las tantas inspiraciones barilochenses surgidas del aislamiento obligatorio, que se puede seguir a través del Facebook o Instagram de su creador, Adrián Marré.
Los capítulos, de un minuto de duración, se “estrenan” cada dos o tres días. O cuando surgen las ideas, el tiempo y las condiciones de filmarlas y editarlas. Si bien son unitarios, se sugiere seguir la historia desde el primer capítulo en adelante.
“La serie no tiene un mensaje en sí, aunque puede tener muchos micro pensamientos aislados”, define Marré pero acota: “El mensaje es que convivimos en nuestro interior con muchos yo. Tenemos convicciones y dudas, a la vez. Las cosas no son ni blanco ni negro. Y todo eso vive adentro nuestro”.
El autor reconoce que la serie aborda “algunas de las circunstancias que nos rodean en esta cuarentena”.
“Cada capítulo es llevado adelante por personajes o personalidades que habitan dentro mío o de cualquier persona. Tratan de las preguntas tontas que uno se hace. Cada personalidad está exacerbada -aunque son parte de mí- y luchan por momentos entre ellas a pesar de que yo las veo desde afuera como si fueran mis otros yo”, describe.
La serie surgió no solo por el difícil momento económico que atraviesan muchos artistas de Bariloche ante la imposibilidad de trabajar y la necesidad de poner en marcha, al menos, “una obra a la gorra virtual”.
“En primer lugar, surgió por un deseo de ocupar mi tiempo de manera creativa y expresar ciertos pensamientos que comenzaron a aflorar al estar solo. Además, ver gran cantidad de gente expresándose por las redes, tratando de salir al mundo de la manera que se podía, fue un disparador esencial”, reconoce este actor barilochense.
El desafío fue poner en marcha el proyecto solo, con los conocimientos y recursos propios. La parte técnica, sin dudas, le resultaba la más compleja. “Fue entender que las ideas estaban aunque no podía volcarlas y actuarlas con otro”, señala.
P:- ¿La historia ya está o se va construyendo de a poco?
R:- La voy escribiendo por capítulos, en base a cosas nuevas que surgen o la necesidad de meter un personaje nuevo. Algún disparador surgió de alguna charla con amigos. A veces, la gente me tira ideas. Walter Ego, por ejemplo, un terapeuta que no se reconoce ni siquiera como un yo más, surgió en la charla con un amigo. La historia no tiene un rumbo específico. Son situaciones aisladas de la vida en cuarentena, encerrados. Sin embargo, hay ideas de un posible final
P:- La difusión en redes sociales: ¿facilita la interacción con el público?
R:- La respuesta que me dan los que la visualizan es muy buena. Incluso a veces, me dan ideas y fomentan para que siga haciéndolo. También aquellos que pueden, colaboran económicamente.
P:-Después del aislamiento, ¿cuál podría ser el futuro de “Conversándome”?
R:- Le veo futuro para solo es cuestión de encontrar los canales de difusión adecuada. Lamentablemente en las redes, muchas veces tiene más seguidores una pibita que se plancha el pelo a gente que genera contenidos. No es fácil llegar a la gente. En YouTube donde recién ahora lo empiezo a difundir para monetizarlo, te piden 1.000 suscriptores que no es mucho pero hay que llegar.
Con la puesta en marcha de esta serie, Marré se convirtió en guionista, actor, productor, camarógrafo, técnico y vestuarista. La filmación es “rápida” en tanto son cortos aunque lo que más demora “entre toma y toma, es el cambio de vestuario de cada personaje”. “Hay que tener mucho cuidado porque la cámara debe quedar fija siempre en una posición y hay que ir chequeando que haya salido la toma. En general lo hago solo pero cuando están mis hijas, ellas me ayudan”, explica.
El proceso de edición, musicalización y sonido, en cambio, es lo que más tiempo lleva.
“El final de la serie es tan incierto como la incertidumbre de lo que vivimos. Me gustó hacerlo y me disparó con otras cosas. Ahora estoy sacando una plataforma paralela a Netflix llamada Netflics (Películas que nunca viste ni veras jamás). Es en tono humorístico y es sobre películas que hacen referencia a las de Netflix pero cambian levemente los títulos y las temáticas”, cuenta Marré.
Sobrevivir al aislamiento
“Sobrevivo al aislamiento de la manera más creativa posible. Y esta serie es de gran ayuda”. Marré admite que en su caso, como en el de tantos otros, atravesar económicamente la cuarentena es en extremo complejo. Recibe “un mínimo ingreso” de una escuela en la que trabaja pero “el resto, está todo parado”. Administra también el espacio cultural Moma.
“Justo este año decidí dejar la enseñanza pública y dedicarme de lleno a lo no formal. Todo estaba funcionando genial con muchos eventos y talleres y mis clases, con muchos alumnos. Y el coronavirus le puso un freno a todo eso”, recalca Marré.
“Una vez más, dice, la vida y mi trabajo me dice: Proyectá, pero nunca dejes de improvisar”.
La serie también se puede seguir en @impro_accion; @escueladeteatroadrian y @moma_multiespacio.
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