La tecnología aplicada a la huerta



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Invernadero. La innovación que junto al fertirriego permite multiplicar rendimiento y rentabilidad. (Foto: florencia salto )

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Tomate. Uno de los cultivos ideales para el sistema de invernadero. (Foto: Florencia Salto )

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Arce. Trabajo cooperativo. (Foto: Florencia Salto )

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Burgos. Asesoramiento y asistencia financiera al productor. (Foto: florencia salto )

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Iezzi. El manejo de cultivo bajo invernadero.(Foto: Florencia salto )

La simbiosis entre el hombre y la tierra data desde tiempos inmemoriales. La convivencia entre ambos y la mutua interacción trascienden los tiempos y la evolución de las sociedades modernas, tanto así que hoy, como hace miles de años, el nacimiento de un brote verde y la llegada temprana de un fruto generan la misma admiración, y suple la necesidad de alimento de millones de familias.

La huerta es la mínima expresión de esa milenaria relación productiva. Con el objeto de promover su extensión en la región, y dar a conocer herramientas técnicas que mejoren el rendimiento y la rentabilidad de aquellos cultivos que ya se encuentran en marcha, tuvo lugar esta semana la tercera Jornada Hortícola de la Provincia del Neuquén.

El encuentro organizado por Centro Pyme-Adeneu, dependiente del Ministerio de Producción e Industria de la Provincia, convocó a especialistas del ámbito nacional y local y a productores de la región interesados en mejorar la eficiencia de sus cultivos. La actividad incluyó la visita a dos chacras experimentales, donde se hizo especial énfasis en las ventajas de la producción en invernaderos con riego sistematizado por goteo. Desde el organismo oficial se informó que existen hoy en el cordón verde de Neuquén unas 600 hectáreas de huertas productivas, emplazadas en Centenario, Vista Alegre Sur y Vista Alegre Norte. Si se considera la totalidad del territorio provincial, la superficie plantada asciende a 800 ha. El 60% de las plantaciones corresponde al cultivo de hoja, como lechuga, acelga, espinaca y rúcula. El 40% restante corresponde a frutos como cebolla, tomate o pimiento.

Marilú Burgos, ingeniera agrónoma del programa Huertas de Centro Pyme, explicó que desde el organismo se acompaña a un grupo de productores que se acercan a pedir asesoramiento. “Lo que hacemos es una asistencia a campo, miramos el cultivo, recomendamos cursos de acción y en algunos casos incluso ofrecemos ayuda financiera”, indicó la especialista.

En general, las huertas productivas en la provincia trabajan con el sistema tradicional de riego nocturno, para el cual es necesario esperar el turno semanal en el que cada chacra puede utilizar el agua de los canales. Por tal motivo, uno de los objetivos de la jornada hortícola de este año fue mostrar a los productores el diferencial de producción que se logra a través de un invernadero con fertirriego por goteo.

En este sentido, Alberto González, dueño de la huerta experimental que recibió la visita de productores y especialistas, valoró los resultados alcanzados desde que hace seis años decidió emplazar el invernadero. “El rendimiento es el doble que con el sistema tradicional. Y además permite trabajar en contratemporada con otro cultivo como lechuga”, expresó el productor. En el establecimiento de 2 hectáreas ubicado sobre calle 11 de Vista Alegre llevan cosechados más de 25.000 kg de tomate desde el mes de diciembre.

Burgos valoró las herramientas financieras que están disponibles mediante el Consejo Federal de Inversiones. La inversión necesaria para emplazar una hectárea de invernadero es cercana al millón de pesos. Las líneas de crédito disponibles otorgan hasta $ 2,5 millones, con una tasa del 17% a devolver en cinco años, con uno de gracia. Se trata por lo tanto de una apuesta no sólo rentable, sino posible.

Pascual Arce: “La clave es el trabajo asociado”

Pascual Arce es productor agrícola en Lavalle, provincia de Mendoza, y visitó Neuquén para exponer sobre trabajo asociativo, en base a su experiencia en la Cooperativa Lacofrut (a la cual pertenece), especializada en melones y uva de mesa.

El pequeño empresario explicó que debido a los incobrables que sufrió la cooperativa cuando incursionaron en la exportación de ajo y uva de mesa decidieron desde el 2004 volcarse sólo al mercado interno. Desde ese entonces no tienen incobrables y reciben el pago en tiempo y forma.

PREGUNTA- ¿Hay demanda en el mercado interno?

RESPUESTA- Sí, porque manejamos una escala de siembra que atiende la demanda que existe. Tenemos tres puntos de venta en el Mercado Central de Buenos Aires, también en Avellaneda, Beccar y Mar del Plata. Trabajamos a consignación, con la confianza mutua entre las partes. Y con la tecnología que hay hoy en día, diariamente tenemos promedio de ventas, manejo de cantidades.

P- Eso es clave para la planificación...

R- Así es. Nosotros la siembra la comenzamos en junio. No porque pongamos la semilla, sino porque planificamos. Eso permite cosechar estandarizado desde la primera semana de diciembre hasta finales de marzo.

P- ¿Cuál es el volumen de producción de la cooperativa?

R- Hoy estamos obteniendo unas 120.000 cajas de melón en los cuatro meses que dura la temporada.

P- ¿Cuántos son los productores asociados en Lacofrut y qué extensión tienen los cultivos?

R- Somos 24 familias de pequeños y medianos productores. La extensión de los cultivos es de entre 10 y 20 hectáreas, pero no toda la superficie se dedica a la cooperativa. Los productores diversifican con ajo, zanahoria o tomate. Lacofrut sólo recepciona melón y uva de mesa.

P- ¿Se consigue mano de obra para la huerta?

R- Durante los dos últimos años hay una vuelta al campo. Los precios actuales de la uva hacen que a mucha gente le interese volver a la cosecha.

P- ¿Cuál es el principal aporte que trae a los productores neuquinos?

R- La certeza de que la asociatividad es la única forma de sobrevivir para el pequeño productor. Nosotros podemos afirmar en base a la experiencia que es posible trabajar en la legalidad, tener a la gente en blanco, y obtener rentabilidad.

Alberto Iezzi: “En Neuquén está todo dado para dar el salto tecnológico”

El ingeniero agrónomo Alberto Iezzi es asesor técnico especializado en cultivo bajo invernadero y visitó la ciudad de Neuquén para exponer sobre conceptos básicos para la obtención de altos rendimientos en cultivo de tomate y pimiento. Oriundo de La Plata, donde existen 7.000 hectáreas de cultivo bajo invernadero, siendo el rincón del país donde se concentra mayor cantidad de productores que trabajan bajo este sistema.

PREGUNTA- ¿Cuál es la mejora en el rendimiento cuando se trabaja con invernadero?

RESPUESTA- La diferencia es abismal. Para hablar de diferencia en kilos, hay que ajustar manejos. Pero en invernadero me atrevería a decir que el rendimiento es entre tres y cuatro veces superior que el que se logra en un cultivo a campo. En La Plata, una hectárea plantada bajo estas condiciones, con riego por goteo y fertilización equilibrada, con un cultivo temprano y uno tardío, rinde en tomate unas 230 toneladas por temporada. Si se planta pimiento rinde 120 toneladas y berenjena, 140 toneladas.

P- ¿Cuál es la clave para el éxito del invernadero?

R- Depende de cada variedad. Cada variedad tiene un manejo. En el invernadero es muy importante la aerodinámica, la altura, el ancho, el estado del polietileno. Pero cuando se le dan a la planta las condiciones correctas de suelo, nivelación, nutrición y riego los rendimientos no tienen techo.

P- ¿Cuál es principal escollo para utilizar el sistema?

R- Sin duda los costos. Hoy una hectárea de invernadero cuesta entre $ 1.000.000 y $ 1.200.000 incluyendo la estructura, el polietileno y el plástico. Si se habla de unidades económicas de dos o tres hectáreas, se trata de una inversión importante. Y no estamos teniendo en cuenta maquinaria, herramientas, galpón de empaque. Entonces, ésta es una actividad que para iniciarse en condiciones económicas requiere de financiamiento, y esa es la parte más difícil.

P- Una vez hecha la inversión, ¿en cuánto tiempo se amortiza?

R- Es una buena pregunta, pero es difícil contestarla. La horticultura es oferta y demanda. Si se tiene la suerte de contar con un periodo de buenos precios, la inversión se recupera rápido, porque lo que necesitás es rendimiento y calidad. Con el sistema el rendimiento lo tenés. A la calidad la tenés que ayudar. Con rendimiento, calidad y precios la inversión debería recuperarse en un par de años.

P- ¿Qué es lo que observa en Neuquén?

R- Que está todo dado. Tienen clima, tienen suelo y hay mucho ímpetu. Además, hay líneas de financiamiento mediante el Centro Pyme Adeneu, con lo cual lo que resta es juntar todas las partes y atreverse a dar el salto tecnológico.

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