La UNRN intenta retener estudiantes
Aducen que el bajo nivel con el que salen de la secundaria hace que los jóvenes no rindan en el primer año.
Unos 1.000 estudiantes ya se inscribieron en las carreras que ofrece la sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro. El número es similar en las sedes Atlántica y del Valle.
Este año el calendario escolar se modificó y las inscripciones se anticiparon. Sucede que en febrero, por primera vez, se pondrá en marcha un curso para los ingresantes.
Fue aprobado el año pasado con el fin de fortalecer “los contenidos críticos” en el ingreso universitario. El curso de cuatro horas por día se extenderá durante todo febrero.
“Todos los estudiantes deberán pasar por esta instancia de formación para llegar más fortalecidos y consolidados a marzo. El proceso de abandono en todo el sistema universitario es alto. Y generalmente esto se acentúa en el primer cuatrimestre”, detalló Mariano Costa, secretario de Docencia, Extensión y Guía Estudiantil de la sede Andina.
Recordó que “entre mayo y junio son los primeros parciales. Terminan desanimados y muchas veces, abandonan”, explicó.
Antecedentes
La universidad contaba con antecedentes de cursos para el ingreso a ciertas carreras que mejoraban “la retención” de los estudiantes. Por eso, se decidió extenderlo a todas las cursadas. “Especialmente, aquellas que tienen un fuerte contenido de matemática, economía, administración, ingenierías y tecnicaturas. Se trabaja sobre contenidos problemáticos porque entre la escuela media y el nivel universitario existe un salto muy grande”, explicó.
Pero la idea es también que los cursos correspondientes a cada carrera propongan contenidos específicos a fin de que los ingresantes “tengan un acercamiento más directo con el objeto de estudio”.
“Muchas veces –especificó Costa– las materias de primer año son básicas. Si los estudiantes sacan una mala nota, no tienen suficiente estímulo para saber a dónde marchan. Por eso, se eligen contenidos problemáticos para fortalecerlos pero también tener una aproximación más temprana al objeto de la carrera”, añadió.
El curso finalizará con un examen de diagnóstico que permitirá a cada sede hacer una evaluación de “los grupos de riesgo” entre los ingresantes.
“La idea es generar dispositivos sobre esos grupos como tutorías y becas para brindar un fortalecimiento más específico los primeros meses. Se trata de darles más herramientas a los chicos y mejorar las tasas de retención”, planteó Costa.
Comentarios