La verdadera y triste historia del patito feo

Una biografía revela datos no conocidos de Hans C. Andersen.

COPENHAGUE (DPA).- En 1843 el danés Hans Christian Andersen escribió un cuento sobre un patito feo que se convierte en un hermoso cisne admirado por todos. Las versiones en inglés y en alemán hicieron famoso de golpe al hijo de un pobre zapatero, le otorgaron dinero y las invitaciones de los reyes, ricos y distinguidos de todas partes de Europa. Andersen consiguió realmente una fama centenaria y mundial, pues en el segundo centenario de su nacimiento (el 2 de abril de 1805), el autor de «La sirenita», «La princesa y el guisante», «El valiente soldadito de plomo» o «El traje nuevo del emperador», entre otros relatos, será celebrado por todo lo alto desde su patria escandinava a Río de Janeiro.

El aniversario sirve además para la publicación de una biografía del escritor realizada de forma nada pomposa, aunque sí en 700 páginas, con mucho detalle y numerosas fotografías, por Jens Andersen, que comparte el apellido con el autor de los cuentos infantiles aunque no hay ningún parentesco. El libro cuenta cómo HC Andersen huyó de su casa en Odense con 14 años para convertirse en Copenhague en un actor famoso. No lo consiguió, pero este valiente joven de provincia pronto se ganó la protección incluso de la casa real, que le pagó una buena educación y le abrió e camino para convertirse en escritor.

Durante muchos años, Andersen estuvo enamorado sin esperanzas de Edvard Collins, hijo de una importante familia burguesa que había dado cobijo al joven aspirante a poeta. Sin embargo, la biografía evita calificar al escritor como «homosexual» o como «bisexual», pues Andersen amó con el mismo entusiasmo y durante casi tanto tiempo a la cantante de ópera sueca Jenny Lind. Finalmente, el autor murió con 70 años habiendo sido rechazado por todos, soltero e incluso virgen, según su biógrafo, que recoge anotaciones del diario del autor. Jens Andersen ilumina esta parte de la vida del escritor con muchos datos y muestra comprensión buscando explicaciones en las condiciones de vida y las visiónes que se tenían en el siglo XIX. Por eso, no es casual que no aparezca la palabra sexo, ya que las declaraciones de amor entre hombres y su aparición pública tomados de la mano sin que eso implicara connotaciones eróticas eran comunes en la época del Romanticismo tardío.

El propio HC Andersen escribió su autobiografía, que tituló «El cuento de mi vida», y en ella describe su historia como la transformación de un patito feo y pobre en el bello cisne. Jens Andersen corrige esta imagen aportando datos mucho más sombríos, de una forma creíble, que atrapa al lector y con calidez.


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